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lunes, 2 de febrero de 2026

Magdalena Mas Vilaltella, A la Caza de su Asesino

Toda la Guardia Civil solicita colaboración ciudadana para tratar de identificar al autor de la muerte violenta de una mujer de 38 años, Magdalena Mas Vilaltella, (hoy tendría 58), cuyos restos aparecieron el 6 de agosto del 2005 en el paraje silvestre de Sant Pere Sacama, en el término municipal de Olesa de Montserrat (Barcelona). Para poder avanzar en el caso, aún todavia sin resolver, se ha difundido la fotografía de la víctima en vida, tambien las imágenes de videovigilancia del cajero automático en el que ese hombre utilizó la tarjeta bancaria de Magdalena Mas Vilaltella en Terrassa y la imagen de un fragmento de camiseta, relacionada con la investigación.
Este caso comenzó en el 2005, cuando se encontraron los restos humanos dentro de varias bolsas de plástico en una zona boscosa de Sant Pere Sacama. Los informes forenses determinaron que se trataba de una mujer de entre 35 y 45 años y que presentaba claros signos de muerte violenta. Los restos se localizaron repartidos en varias bolsas de plástico y el análisis científico forense determinó que presentaba una fractura en el hueso del pómulo izquierdo, compatible con un golpe con un objeto contundente, así como un orificio (posiblemente de un proyectil) en el omóplato derecho. Pese a las gestiones realizadas entonces, el cadáver no pudo ser identificado en aquel momento. A raíz del programa Fénix de identificación genética de personas desaparecidas, un proyecto impulsado por la Universidad de Granada, en colaboración con la Guardia Civil para comparar perfiles de ADN de restos humanos sin identificar con muestras de familiares de desaparecidos, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil obtuvo una coincidencia positiva en 2014. Se determinó entonces que la víctima era Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años de edad, vecina de Riudoms (Tarragona) y cuya desaparición desde el día 8 de abril, fue denunciada en la Comisaría de la Policía Nacional de Reus (Tarragona) el día 9 de abril del 2005. La investigación dirigida por el Grupo de Personas de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil en Barcelona, desde la aparición del cuerpo sin vida de la víctima, se ha mantenido abierta y en diferentes líneas de trabajo, con el objetivo de esclarecer por completo las circunstancias de su muerte e identificar a los responsables de la misma. En este sentido, la Guardia Civil difunde tres elementos gráficos clave: Por un lado, la fotografía de la víctima en vida, con el fin de que cualquier persona que pudiera haber tenido relación con ella o disponer de información sobre sus últimos movimientos pueda reconocerla y ponerse en contacto con los investigadores.
Por otro lado, las imágenes de videovigilancia grabadas el 9 de abril del 2005 (al día siguiente después de ser vista por última vez Magdalena Mas Vilaltella) en una sucursal bancaria situada en la calle San Roque de Terrassa (Barcelona), en las que se observa al hombre que realiza una extracción de dinero en efectivo con la tarjeta de la víctima. Además, se hace pública la imagen de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación, perteneciente a una prenda con la inscripción en inglés “FUN AND FRIENDS ALTERNATIVE ENERGY PUB LEAGUE”, que no pertenecía a la víctima pero que podría guardar relación con la persona o personas implicadas en los hechos o con su entorno.
La Guardia Civil solicita la colaboración de cualquier persona que pueda identificar al hombre que aparece utilizando la tarjeta bancaria o reconozca a la víctima y disponga de cualquier información relacionada con el caso que pueda aportar a los investigadores. Se han puesto a disposición los siguientes medios de contacto: Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de la Guardia Civil de Barcelona, teléfono 936823030 (solicitar ser contactado con el Grupo de Personas de Policía Judicial). Remitiendo un correo electrónico a la dirección: b-cmd-barcelona-pj-personas@guardiacivil.org LOS HECHOS El 8 de abril del 2005, en la calle Major de Riudoms, Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años, salía de su casa aparentemente por su propia voluntad. Eran cerca de las 23 horas de aquel viernes de primavera. Aquella fue la última noticia de Magda. La familia denunció su desaparición al día siguiente en la comisaría de la Policía Nacional de Reus, pero la investigación derivó a la Guardia Civil, que tenía competencias en la materia y además, la desaparición de la vecina de Riudoms, se incluía en su territorio. La investigación por desaparición dio un giro de 180 grados en agosto de aquel 2005. En un cañaveral situado en Sant Pere de Sacama, en la localidad de Olesa de Montserrat (Barcelona) fueron localizadas varias bolsas de plástico con un cadáver descuartizado dentro. Era de una mujer, de entre 35 a 45 años y con contusiones y fracturas y una herida (orificio) por arma de fuego en la espalda, a la altura del omoplato. Nadie relacionó en aquel entonces la desaparición de Magda con el cadáver hasta el 2014 gracias al programa Fénix (identificación de personas desaparecidas mediante perfiles de ADN). Y a partir de entonces, con la confirmación de la muerte violenta de la vecina de Riudoms en este paraje barcelonés, la investigación por desaparición se volvió en una investigación criminal. Las diferentes investigaciones se han reducido a una: la búsqueda del hombre que usó la tarjeta de crédito de Magdalena Mas Vilaltella en tres ocasiones y en las 72 horas siguientes a su desaparición. Fuentes de la Guardia Civil apuntan que el hombre que se quedó grabado en las cámaras de dos entidades bancarias de Terrassa los días 9 y 11 de abril de 2005 es el principal sospechoso del asesinato. Usó la tarjeta tres veces, dos de madrugada y una a media tarde. El marido de Magdalena fue el que alertó de los movimientos bancarios en los primeros días de la desaparición y esa primera pista ha sido la que ha ido cuajando en este crimen por resolver. La reciente llamada a la colaboración ciudadana lanzada por la Guardia Civil para identificar al presunto autor del asesinato de Magdalena Mas Vilaltella no responde únicamente a estos indicios policiales, sino también a una carrera contrarreloj contra la prescripción del delito. Según el Código Penal español, los delitos de homicidio y asesinato prescriben a los 20 años cuando no existe una actuación judicial dirigida contra una persona concreta. En el crimen de Magdalena Mas, ese plazo se cumple entre el 2025 y el 2026, y dependiendo de cómo se computen las diligencias.
La Guardia Civil quiere remarcar dos aspectos, el primero es que las investigaciones policiales de un crimen nunca se abandonan y la segunda es que la responsabilidad procesal del final del caso corresponde a los jueces, que tienen la potestad de anular la prescripción y volver a iniciar el contador si hay indicios. Con este horizonte, la Guardia Civil ha difundido la imagen de la víctima en vida, grabaciones de videovigilancia del hombre utilizando la tarjeta bancaria de la victima en un cajero de Terrassa y la fotografía de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación. Casi dos décadas después, el caso de Magdalena Mas Vilaltella, vecina de Riudoms, se enfrenta a su última oportunidad judicial.

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