Crímen Scientia
El Graduado en Criminología es una persona que está capacitada para la prevención del delito, disminuir la criminalidad, estudiar al delincuente, hacer investigaciones y peritajes en determinada área.
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lunes, 25 de mayo de 2026
Wade Wilson, El Asesino de Deadpool
Wade Wilson es apodado como el Asesino de Deadpool porque comparte el nombre con el personaje de Marvel, fue condenado a muerte por cometer una ola de crímenes que culminó con un doble feminicidio en la misma noche de octubre de 2019.
Wilson fue condenado por los asesinatos de Kristine Melton de 35 años y de Diane Ruiz de 43, a quienes "mató por matar" el 6 de octubre del año 2019. La fiscal Sara Miller calificó los crímenes de "sorprendentemente malvados y viles" y describió cómo calculó cuidadosamente las muertes de las dos mujeres a las que torturó previamente.
El asesino podrá elegir entre dos métodos de ejecución: la inyección letal que es la utilizada por defecto o la muerte por electrocución.
Las ejecuciones en Florida mediante inyección letal y la silla eléctrica se llevan a cabo en la cámara de ejecución de la Prisión Estatal de Florida en Raiford.
El verdugo, a quien la ley le da la posibilidad de permanecer bajo anonimato, es un ciudadano particular al que se le paga 150 dólares por ejecución.
Wade Wilson se une a la lista de los 276 hombres condenados a muerte en la Institución Correccional Union, en Raiford, cerca de la ciudad de Jacksonville, Estados Unidos.
Los crímenes que cometió el "Deadpool Killer" ;
El asesino de Deadpool conoció a Kristine Melton la tarde del 6 de octubre de 2019 en un bar de música en vivo y se fue con ella y su amiga Stephanie a su casa de Cape Coral (Florida). “Ella se sentía atraída por él. Él parecía sentirse atraído por ella", explicó Stephanie en el juicio.
Después de que Stephanie se fue, Wilson estranguló a Kristine Melton mientras dormía en su cama y robó su vehículo. El cuerpo de la joven fue encontrado al día siguiente en el interior de la vivienda. Estaba atada y envuelta con signos de lucha procedentes de sus uñas rotas y hematomas internos y externos.
Horas más tarde, utilizando el coche de Kristine Melton, atacó a Diane Ruiz, llamándola al acercarse el vehículo tras preguntarle cómo llegar a una escuela de la zona mientras ella iba caminando. Cuando la mujer, madre de dos hijos, intentó irse, Wade Wilson forcejeó con ella y la estranguló.
Sin embargo, al notar que la víctima seguía con vida, la empujó fuera del vehículo antes de atropellarla hasta 20 veces. "Dijo que la sacó del auto y se dio cuenta de que todavía respiraba", afirmó el padre de Wade Wilson, a quien le confesó los asesinatos a través de llamadas telefónicas. "Dijo que volvió a subirse al auto y la atropelló hasta que pareció espagueti", agregó.
El cuerpo de Diane Ruiz fue encontrado tres días después en un campo detrás de un local de las tiendas Sam's Club. "Los buitres suelen volar en círculos sobre cadáveres y animales muertos", testificó el sargento Justin DeRosso, quién fue el que la encontró.
Diane Ruiz "tenía la cara morada" y "las uñas rotas", informó el fiscal adjunto Andreas Gardiner. "La encontraron en un terreno baldío bajo a unos arbustos. Tenía la nariz rota y una docena de costillas fracturadas".
El asesino, que tenía entonces 25 años, condujo después hasta Fort Myers en el auto de Kristine Melton y atacó a su ex novia Melissa Montanez. En el juicio Montanez afirmó que estaba furiosa porque él se había llevado su auto la noche anterior y que simplemente quería recuperarlo.
La discusión "escaló hasta llegar a insultos, agresión e intimidación", señaló. Después, la mujer relató que Wade Wilson la golpeó y la estranguló. Además, indicó que el plan del asesino era matarla y luego quitarse la vida: "Tiene dos facetas: el Doctor Jekyll y el Señor Hyde. Puede ser el tipo más dulce que hayas conocido en tu vida, pero también es un monstruo".
Minutos más tarde, Wade Wilson huyó de Florida en el coche robado y condujo hasta Ohio, donde irrumpió en la casa de Fanny y Kent Amlin, una pareja de jubilados. Finalmente, fue arrestado el 8 de octubre dentro de la casa con varias bebidas alcohólicas y fue detenido sin derecho a fianza.
La defensa argumentó durante el juicio que Wade Wilson tiene una "mente enferma" y la "enfermedad de la adicción a las drogas". En esa línea, llamado por sus abogados, el psiquiatra forense Mark Mills afirmó que Wilson padece "algún tipo de trastorno psicótico".
Sin embargo, la fiscal Sara Miller dijo al jurado: "No es creíble que una enfermedad mental haya llevado al acusado a asesinar a Kristine Melton y Diane Ruiz. Estaba bajo la influencia del poder, de la lujuria, del control, del odio". "Ambos asesinatos fueron especialmente atroces y crueles. Le causó dolor y mostró una absoluta indiferencia hacia la vida de Kristine Melton".
La noche en la que Diane murió, ella caminaba hacia el trabajo cuando un vehículo se paró a su lado. Un muchacho bien parecido le pidió ayuda con una serie de indicaciones y la invitó a subir. Sin embargo, ella se mostró reticente: había algo en él que le hacía desconfiar. No se equivocó.
De repente, el desconocido la atacó golpeándola con fuerza y, ya en el suelo, la estranguló. Como todavía respiraba y para asegurarse que no lo reconocería, el agresor se subió de nuevo al vehículo y la atropelló una veintena de veces. Diane acabó completamente destrozada y desfigurada. Minutos más tarde, el autor de este horrible crimen llamó a su padre para confesar los hechos. “Soy un asesino”, le dijo.
Nacido de una pareja de adolescentes el 20 de mayo del año 1994 en Fort Myers (Florida), Wade Steven Wilson fue adoptado por Steve y Candace Wilson en Tallahassee, aunque años más tarde mantendría contacto asiduo con su padre biológico, Steven Testasecca.
Hasta la adolescencia, nuestro protagonista era un chico de lo más normal, sin embargo, a partir de esa etapa, Wade Wilson empezó a dar muchos problemas. Por un lado, sufrió varias lesiones en la cabeza, que contribuyeron a su inestabilidad emocional. Y, por el otro, su círculo social vinculado al mundo del hampa que le llevó por el mal camino y la delincuencia.
Wade Wilson perpetró robos, agresiones sexuales, secuestros, utilizó armas de fuego y cayó en la drogodependencia por el consumo de estupefacientes. Entre sus antecedentes también consta un caso de violencia de género.
Su por entonces novia lo denunció por malos tratos después de que Wade la golpease y estrangulase. Sin embargo, la causa se archivó por falta de pruebas. Su primera condena de prisión fue en noviembre de 2013 y, la última, tres meses antes de los crímenes por agresión.
La tarde del 7 de octubre del año 2019, Wade acudió al Buddah LIVE, un bar de Fort Myers, donde conoció a dos amigas, Stephanie Sailors y Kristine Melton. Esta última, de 25 años, se convertiría horas más tarde en su primera víctima. Pero, hasta ese momento, el trío se tomó unas copas, charló animadamente y, después de que Wade coquetease con Kristine, las jóvenes lo invitaron a su casa.
Una vez en el piso, Stephanie Sailors dejó a los tortolitos en el salón y se fue a dormir. Minutos más tarde, Wade Wilson apalizó a Kristine Melton y la estranguló. Una vez muerta, el asesino cogió las llaves del coche de la chica y huyó. La noche no había hecho más que empezar para él y la cacería aún no había terminado.
Mientras conducía, Wade avistó a su próxima presa: Diane Ruiz, una camarera de 43 años y madre de dos niños, que caminaba rumbo a su trabajo en un bar próximo. Tras asaltarla, atacarla, golpearla y estrangularla, Wade optó por pasar el coche entre diez y veinte veces sobre el cuerpo de Diane para cerciorarse de que la mujer estaba muerta.
El cuerpo de Kristine Melton fue encontrado a la mañana siguiente por su compañera de piso y el de Diane, al menos tres días después, en un campo abandonado rodeada de buitres. Las autopsias de ambas mujeres determinaron que la brutalidad y la crueldad empleadas fueron desmedidas.
Tras el segundo crimen, Wade condujo sin rumbo y, en un momento dado, decidió llamar por teléfono a la única persona que podría sacarle de aquel apuro. O eso pensaba él. Stephen Testasecca, su padre biológico, se quedó de piedra cuando descolgó y escuchó a su hijo decir, “soy un asesino”, mientras le relataba las barbaridades recién cometidas.
Para ganar tiempo, la mujer de Stephen llamó a la policía para alertarles y, entre todos, idearon un plan para atrapar al asesino rápidamente. El padre le pidió su ubicación para enviarle un taxi y así recogerlo, pero en realidad, quienes aparecieron fueron varias patrullas de policía que se lo llevaron esposado a comisaría. Durante el interrogatorio Wade les soltó: “Volvería a hacerlo”.
Wade Wilson también contribuyó a fomentar su fama, principalmente cuando decidió cambiar su imagen y tatuarse la cara. En ella tiene dibujadas dos esvásticas, una debajo del ojo derecho y otra en el costado de la cabeza, aparte de unos puntos de sutura alrededor de la boca, lo que le otorga un aspecto de lo más tétrico.
lunes, 27 de abril de 2026
El Famoso Caso de los Hermanos Menendez, Acribillaron a sus Padres Tras Abusos Sexuales
Más de 35 años después del asesinato a tiros de José y Kitty Menéndez en su casa de Beverly Hills, y tras un sonado proceso contra sus hijos Lyle y Erik, que entonces tenían 21 y 18 años. Los hermanos fueron finalmente condenados por los asesinatos y admitieron los hechos, pero argumentaron que lo hicieron en defensa propia tras sufrir años de abuso sexual por parte de su padre Jose Menendez.
Agosto de 1989: José Menéndez, ejecutivo de RCA Records, y su esposa Kitty Menéndez, fueron asesinados a tiros con escopeta en su mansión de Beverly Hills. Lyle llamó al 911 y dijo: “Alguien mató a mis padres”.
Marzo de 1990: La Policía arresta a Lyle Menendez y Erik se entrega días después tras haber estado en Israel, tras confesarse con su terapeuta. Se les acusa de asesinato en primer grado.
Julio de 1993: Los hermanos Menéndez fueron a juicio en un tribunal de Los Ángeles, cada uno con un jurado independiente, en un juicio televisado por Court TV. La fiscalía argumentó que asesinaron a sus padres para obtener un beneficio económico. La defensa de los hermanos admitió haber asesinado a sus padres, pero argumentó que actuaron en defensa propia tras años de abuso emocional, psicológico y sexual por parte de su padre.
Enero de 1994: Ambos jurados llegan a un punto muerto y no pueden llegar a un veredicto.
Octubre de 1995: Comienza un nuevo juicio contra los hermanos, con un solo jurado. En esta ocasión, se excluyen gran parte de las pruebas de la defensa sobre abuso sexual, según los abogados defensores.
Marzo de 1996: El jurado condena a ambos hermanos por asesinato en primer grado.
Julio de 1996: Los hermanos son condenados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Los abogados de los hermanos Menéndez presentaron un recurso de habeas corpus solicitando al tribunal que reconsidere la condena y la sentencia a la luz de nuevas pruebas presentadas por el miembro de la banda Menudo y de una carta que Erik escribió sobre el abuso previo a los asesinatos. Los abogados solicitan al tribunal que anule la condena y la sentencia de los hermanos o que permita la presentación de pruebas y una audiencia probatoria en la que puedan aportar pruebas, según el documento.
La oficina del fiscal de distrito del condado de Los Ángeles dice que está revisando la petición.
Septiembre de 2024 : Netflix lanza el drama criminal “Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story”, una serie de nueve episodios cocreada por Ryan Murphy e Ian Brennan sobre los asesinatos.
5 de octubre de 2024 : Gascón, el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, le dice a Jim Acosta de CNN que “estaba cada vez más preocupado de que fuera fundamental que revisáramos la nueva evidencia” presentada por la defensa.
Señaló que los tiempos han cambiado en cuanto a cómo el público y los tribunales tratan a las víctimas de abuso sexual.
“Sin duda, nuestra sensibilidad ante la agresión sexual es mucho mayor hoy en día”, dijo. “Está claramente establecido que tanto hombres como mujeres, o niños y niñas, pueden ser agredidos sexualmente. Creo que hace 35 años las normas culturales eran un poco diferentes… Sin duda, un jurado hoy analizaría este caso de forma muy distinta a como lo hizo un jurado hace 35 años”.
Los asesinatos ocurrieron el 20 de agosto de 1989, en la mansión de la familia, en el 722 de North Drive Elm en Beverly Hills. José y Kitty estaban cansados aquella tarde de verano debido a que la familia había salido a pescar tiburones en un yate alquilado, llamado Motion Picture Marine, hasta la medianoche del día anterior. Tanto Lyle como Erik habían salido esa noche; entonces José y Kitty se retiraron al estudio para ver la película de James Bond, La espía que me amó. Los vecinos reportaron más tarde haber escuchado algo que sonaba como fuegos artificiales alrededor de las 22:00, pero no le dieron mayor importancia. En realidad se trataban de los disparos.
José recibió los disparos a quemarropa en la parte posterior de la cabeza arrancandole parte de ella, con una escopeta Mossberg calibre 12. Kitty, que estaba durmiendo, se despertó por los disparos, salió del sofa, pero recibió un disparo en una pierna. A continuación, se resbaló en su propia sangre y cayó, recibiendo varios disparos en el brazo, el pecho y la cara, dejándola irreconocible. Tanto a José como a Kitty les dispararon luego en las rodillas en un intento de hacer parecer el crimen como algo relacionado con la mafia. Los hermanos se marcharon del lugar, arrojaron sus escopetas en Mulholland Drive y compraron entradas en una sala de cine local para ver la película, Licencia para matar, para utilizar el hecho como coartada.
A las 23:47, cuando los hermanos regresaron a casa, Lyle llamó al 911 y gritó: «¡Alguien mató a mis padres!». La Policía consideró sospechosos a los hermanos de inmediato, pero no tenían pistas. Durante el juicio, Erik dijo que vio un cartucho de escopeta que había quedado en el suelo y lo quitó cuando el policía que hablaba con él miró hacia otro lado.
La seguridad en la casa había sido siempre de alto nivel. La mansión de estilo mediterráneo había sido alquilada antes a celebridades de la talla de Prince y Elton John. José salía frecuentemente dejando el sistema de alarma apagado y las puertas abiertas, incluso después de que su Mercedes-Benz 560SEL fuese robado de la entrada frontal semicircular de la casa, apenas unas semanas antes de los asesinatos. Kitty, por otro lado, parecía nerviosa en el período previo a los asesinatos; constantemente bloqueaba la puerta de su dormitorio por la noche y mantenía un rifle en su armario. Kitty mencionó a su psiquiatra, un par de semanas antes de los asesinatos, que tenía miedo de que sus hijos pudieran ser sociópatas.
En los meses posteriores a los asesinatos, los hermanos llevaron una vida de derroche de dinero, lo que aumentó las sospechas de los investigadores sobre su participación en la muerte de sus padres. Lyle compró un costoso reloj Rolex, un Porsche 911 y el Chuck's Spring Street Cafe, un restaurante de buffalo wings en Princeton. Erik también contrató a un entrenador de tenis a tiempo completo y compitió en una serie de torneos como profesional en Israel. Dejaron la mansión de North Elm Drive y se mudaron a dos áticos de lujo separados en Marina del Rey. Viajaron alrededor de Los Ángeles en el Mercedes-Benz SL descapotable de su difunta madre, se alimentaban de comidas caras y se fueron de viaje al extranjero, visitando el Caribe y Londres. La fiscalía alegó posteriormente que los hermanos gastaron alrededor de un millón de dólares en los primeros seis meses como huérfanos. Erik confesó los asesinatos a su psiquiatra, quien, después de haber sido amenazado por Lyle si los delataba, acudió a la Policía. Para evitarse más problemas, terminó contándolo todo (una de las excepciones a la confidencialidad entre médico y paciente se produce cuando el paciente pone en peligro al terapeuta, o un tercero en general). El 8 de diciembre de 1992, el gran jurado del condado de Los Ángeles acusó a los hermanos Menéndez de haber asesinado a sus padres.
Los hermanos Menéndez y el asesinato de sus padres se convirtieron en una sensación nacional norteamericana cuando Court TV difundió el juicio en 1993. La abogada defensora del hermano menor, Leslie Abramson, saltó a la fama por su defensa, alegando que los hermanos vivieron una vida de abusos sexuales de sus padres, incluido el abuso sexual de su padre, José. A pesar de la teoría de la defensa, los registros de antecedentes penales de los hermanos contrariaba esa teoría de «escape de abuso parental». El juicio terminó con dos jurados en punto muerto aunque los hermanos fueron juzgados juntos, cada uno tenía un jurado independiente.
El fiscal del distrito de Los Ángeles, Gil Garcetti, anunció de inmediato que el juicio a los hermanos se volvería a intentar. El segundo intento fue un poco menos conocido, en parte porque el juez, Stanley Weisberg, se negó a permitir que las cámaras entraran en la sala del tribunal.
Ambos hermanos fueron declarados culpables de dos cargos de asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato. En la fase de sentencia del juicio, el jurado no apoyaba la pena de muerte para los hermanos, pues las recomendaciones apuntaban a una vida en la cárcel. El jurado dijo más tarde que la consideración de abuso expuesta por la defensa nunca fue un factor en sus deliberaciones y que el jurado rechazó la pena de muerte porque ninguno de los hermanos tenía antecedentes penales ni una historia de violencia. A diferencia de los ensayos previos, el jurado rechazó por unanimidad la teoría de la defensa de que los hermanos mataran a sus padres por miedo, considerando más bien que los asesinatos fueron cometidos con la intención de hacerse con el control de la considerable riqueza de sus padres.
El 2 de julio de 1996, Weisberg condenó a Lyle y Erik Menéndez a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El juez Weisberg condenó a los hermanos a sentencias consecutivas por los asesinatos y el cargo de conspiración para cometer asesinato. El 10 de septiembre de 1996, el Departamento de Correccionales de California separó a los hermanos Menéndez, enviándolos a cárceles diferentes. Ambos fueron clasificados como presos de máxima seguridad y fueron a su vez separados de los otros.
El 27 de febrero de 1998, la Corte de Apelaciones de California confirmó las condenas por asesinato y, el 28 de mayo de 1998, la Corte Suprema de California votó a favor de mantener las condenas de asesinato y condena de cadena perpetua sin libertad condicional; ninguno de los jueces de la Corte Suprema votó por revisar el caso.
Cabe destacar que durante la fase de sentencia del juicio por asesinato en el caso de Erik y Lyle Menéndez, la abogada de la defensa, Leslie Abramson, habría ordenado a un testigo de la defensa, el doctor William Vicary, alterar sus notas. Leslie Abramson no se enfrentó a una investigación criminal y la oficina del fiscal de distrito decidió que no iba a investigar la infracción. Los dos hermanos interpusieron recursos de anulación del juicio, alegando que sufrieron irreparables daños en la fase de sentencia, como resultado de las sugerencias de posible mala conducta y representación de Abramson.
El 19 de septiembre de 2024, Netflix estrenó Monsters: The Lyle and Erik Menéndez Story, la segunda temporada de la serie antológica Monster de Ryan Murphy, después de Dahmer – Monster: The Jeffrey Dahmer Story (2022). Cooper Koch y Nicholas Chavez fueron elegidos para interpretar a Erik y Lyle, respectivamente, mientras que Javier Bardem y Chloë Sevigny interpretarán a José y Kitty. Su primer avance se lanzó en el 35 aniversario de la muerte de José y Kitty.
lunes, 30 de marzo de 2026
El Depredador de Sevilla, Manuel Blanco Vela, Un Lobo Para Ingenuas
Este aterrador caso envuelto en indignación y horror reúne los condicionantes típicos de todo lo que un lobo acechador de ingenuas estudiantes puede tener. Posición de fachada a través de trabajo,empleo o función social, acecho, intoxicación y sumisión, y finalmente agresión, violación e incluso el acto homicida. Es aberrante tener conocimiento de que tipos como Manuel Blanco Vela, alias Manu White , haya estado o esté haciendo, pululando impunemente por áreas de ocio estudiantil con toda ésta ristra distintiva en su haber, un perfil puramente manipulador en las que somete a sus presas con la apariencia de alguien en el que poder confiar porque es el guía turístico de las excursiones que las ingenuas estudiantes y turistas depositaron. Un patrón que continúa después con el acecho, la intoxicación etílica y química apoyándose en el alcohol y en sustancias psicoactivas como por ejemplo la escopolamina y el burundanga, tener la sumision de la victima y agredir sexualmente, violar e incluso impulsar actos homicidas.
Manuel Blanco Vela,es un agresor sexual que durante años operó bajo la amable fachada de "Manu White", exdirector de la agencia Discover Excursions en Sevilla, que atraía a ingenuas estudiantes estadounidenses que recalaban en la capital hispalense para que perfeccionaran el español mientras disfrutaban del sol, la fiesta y la cultura. Unos atractivos que terminaban siendo una auténtica pesadilla.
El detonante mediático del caso llegó con la denuncia de Gabrielle Vega de apenas 19 años, una joven que viajó a España para perfeccionar el idioma español pero su experiencia se truncó durante una excursión a Tánger, Marruecos. Tras unos años de silencio y culpabilidad, Vega finalmente hizo público su testimonio en la cadena estadounidense NBC,en un programa presentado por Megan Kelly, lo que provocó un efecto dominó sin precedentes porque después decenas de mujeres que no se conocían entre sí, comenzaron a reportar experiencias idénticas ante las autoridades norteamericanas y las embajadas. Todas apuntaban un mismo modus operandi y un hombre, el autodenominado "príncipe de Sevilla".
Las investigaciones detallan ese modus operandi basado en la manipulación.Manuel Blanco Vela promocionaba su agencia en redes sociales y lugares frecuentados por universitarios norteamericanos, ganándose la confianza con un trato cercano. Sin embargo detrás de esta hospitalidad se escondía un patrón recurrente: la organización de fiestas donde el suministro masivo de alcohol era la norma básica, aprovechando que muchas de las víctimas, menores de 21 años, carecían de tolerancia a la bebida por las leyes en su país de origen.
A través de grupos de WhatsApp y redes sociales, las estudiantes se fueron advirtiendo y alertando unas a otras sobre "Manu White", calificándolo de "asqueroso". Incluso la Embajada de EEUU en Madrid llegó a emitir una alerta de seguridad formal para la población universitaria en España, informando sobre las investigaciones por violación y abusos sexuales que pesaban sobre el empresario sevillano.
El caso de Manuel Blanco no solo se asienta sobre las agresiones sexuales denunciadas por víctimas como Carly Van Ostenbridge y Hayley McAleese, sino que está marcado por la tragedia de Lauren Bajorek. La joven de 21 años falleció en julio de 2015 al precipitarse desde la terraza del piso de Blanco en la Plaza del Juncal. Aunque la investigación sobre su muerte no se reabrió como homicidio, el empresario fue condenado como responsable civil.
La autopsia de Bajorek reveló una tasa de alcohol de 2,99 gramos por litro de sangre, una cantidad que la situaba al borde del coma etílico. Mientras tanto, Manuel Blanco arrojó un resultado de 0,0 en las pruebas de alcoholemia practicadas la noche del accidente. Este contraste ha sido fundamental para las familias de las víctimas al denunciar cómo el guía turístico mantenía el control absoluto mientras sometía a las jóvenes y quedaban indefensas bajo los efectos de sustancias suministradas en el alcohol en su presencia. Se debió de haber investigado si el cuerpo de Lauren Bajorek apareció a una distancia superior a los dos metros de la pared del edificio porque esta es la longitud que determina si un cuerpo humano fue impulsado de forma homicida a una altura de diez plantas de altitud.
Manuel Blanco Vela cumple una condena de nueve años de prisión por la agresión sexual a tres estudiantes. Sin embargo, la sombra de su actividad se extiende mucho más allá de las sentencias firmes. El dossier presentado por la familia de Bajorek ante el Juzgado de Instrucción número 14 de Sevilla incluye capturas de pantalla donde la propia Lauren Bajorek, días antes de morir, pedía cautela al tratar con él, describiendo su comportamiento como "weird" (extraño).
Este caso también sirve como una advertencia sobre los mecanismos de depredación que se ocultan tras los negocios aparentemente legítimos en el sector del turismo estudiantil, religiosos, deportivos o de docencia educativa.
miércoles, 11 de marzo de 2026
El Asesino de Tiktok, Los Crímenes de Dinamita Montilla
La desaparición en Gandía de Esther Estepa, una sevillana de 42 años,el 23 de agosto del año 2023 y el recurso en las pistas digitales fueron la clave para comprender sus últimos días. Su rastro se pierde tras un viaje en el que coincide con un creador de contenido tiktok en redes sociales y ante la falta de respuestas, su familia y su entorno iniciaron su propia búsqueda, reconstruyendo los últimos pasos de Esther a partir de mensajes, vídeos e imágenes que permanecen disponibles incluso después de su desaparición. La historia se articula a través de esa huella digital, convertida en una de las pocas fuentes que dieron claridad y luz sobre lo que ocurrió.
A diferencia de los documentales policíacos tradicionales, que se basan en gran medida en informes policiales y dramas judiciales, El asesino de TikTok explora cómo el mundo digital se convierte en un archivo accidental de acontecimientos trascendentes de nuestras vidas reales. Y en el centro de este documental se encuentra José Jurado Montilla, conocido como El Titi o Dinamita Montilla, un carismático creador de contenido de viajes en TikTok que ahora tiene 64 años y que fue la última persona que vio a Esther Estepa con vida antes de que desapareciera. Un personaje macabro con una historia extremadamente siniestra a sus espaldas.
El espeluznante caso arrancó con la desaparición de Esther Estepa en agosto del 2023. En junio del 2024 su cadáver fue encontrado tras una intensa búsqueda policial en una zona inhóspita de cañares de Gandía, la localidad valenciana donde había desaparecido. En aquel momento ya estaba siendo investigado por el caso José Jurado Montilla, que había sido detenido en mayo de ese año en Valdebotoa, Badajoz por el asesinato en Málaga de un joven de 21 años. Su familia aseguraba que Montilla fue una de las últimas personas que la vio con vida e hizo pública una fotografía en la que se la ve junto al sospechoso y otra persona tan solo dos días antes de desaparecer Esther Estepa.
Tras esta desaparición, su presunto asesino llegó a efectuar una videollamada a la madre de Esther, Josefa Pérez, ofreciéndose a colaborar en su búsqueda. Luego se descubriría que Montilla también utilizó el móvil de la víctima para enviar mensajes a su madre simulando que seguía viva, pero que la propia familia de Esther, en especial su hermana, sabían que aquellos mensajes no los estaba enviando Esther, ya que tenía muchas faltas de ortografía y no era el lenguaje de la victima. Incluso les aseguró que había decidido viajar a Argentina con unas amigas y que no tendría activo el móvil. Posteriormente llegaría a asegurar ante el tribunal que había mantenido una relación sentimental secreta con la joven.
También usó su cuenta de TikTok para enviar mensajes en los que expresaba su preocupación por el paradero de su "amiga" Esther. "Son las cuatro de la madrugada y no puedo dormir. Llevo todo el día pensando en mi amiga y me tiene el sueño quitado. Te quiero con locura y quiero saber algo de ti. Es lo último que me queda por pedirte es que des señales de vida, por favor, a mí o a tu familia", se le escucha decir en un vídeo compartido con sus seguidores.
Precisamente el énfasis en el contenido digital de Dinamita Montilla,se le fue investigando cómo su huella digital en su perfil de TikTok, compartía numerosos vídeos de su recorrido viajando entre España y Portugal, creó un archivo involuntario que fue la clave para su imputación por la Justicia en el crimen de Esther Estepa. En su perfil en esta red social, ahora eliminado, llegó a acumular casi 7.000 seguidores y algunos de sus vídeos llegó a superar el medio millón de visualizaciones. En su biografía se definía como "un aventurero que parte de la base de que cada persona es única".
Su cuenta de TikTok en la que aseguraba que "las nuevas tecnologías están haciendo que las personas sean cada vez más individualistas y la buena esencia de la vida se esté perdiendo", fueron clave en su detención en mayo del 2024. La Policía rastreó la ubicación de uno de sus vídeos a un bar de Valdebotoa, Badajoz donde se le arrestó por el asesinato de David, un estudiante de 21 años. La investigación apuntó que el joven fue asesinado de un tiro de escopeta en la espalda tras cruzarse en mitad del campo con su verdugo. Tanto su ADN como su huella digital situaron a Montilla en la escena del crimen. También fue clave un mensaje que el muchacho envió a su padre en el que aseguraba haber ofrecido agua a un cazador armado, “un señor mayor y con mala pinta”.
Lo que no esperaba la Policía entonces es que el detenido Dinamita Montilla contara con, al menos, otras cuatro muertes violentas a sus espaldas. José Jurado Montilla había pasado gran parte de su vida entre rejas tras ser condenado a 123 años de prisión por cuatro homicidios ocurridos en la provincia de Málaga entre 1985 y 1987. Dos de ellos fueron los de dos turistas, uno alemán y otro británico que estaban en una zona de acampada. Entonces se le implicó también en el crimen de Antonio Paniagua, el antiguo chófer del cantaor Juanito Valderrama, y el de un vecino de Puerto de la Torre cuyo cadáver, con impactos de escopeta, había sido hallado dos años antes en un cortijo.
Pese a la gravedad de sus delitos, tan solo cumplió 28 años de cárcel. Salió de la prisión zaragozana de Zuera por la doctrina Parot en el año 2013, aunque pasó inadvertido entre otros criminales más mediáticos. Quedó en libertad el 13 de diciembre de 2013 y regresó a Campanillas, la barriada malagueña donde creció. Desde entonces hasta 2023 se le pierde la pista. Fue entonces cuando comenzó su andadura como tiktoker bajo el alias Dinamita Jurado Montilla. Sus aparentemente inocentes vídeos de paisajes con música de Boney M resultaron fundamentales para seguir su rastro. Y para implicarle en la quinta y sexta muerte que de momento pesan sobre él. Pero además, la Policía le investiga en relación con la muerte de varias personas sin hogar en la provincia de Málaga entre 2021 y 2022, lo que de confirmarse le convertiría en uno de los asesinos en serie más despiadados de nuestra crónica negra.
viernes, 27 de febrero de 2026
Grabaciones Ocultas en el Fútbol Femenino de Austria, Impunidad Total al Agresor Sexual
Grababa a las jugadoras en el vestuario pero su ridículo castigo ha conmocionado al fútbol femenino y ha provocado un escándalo de enormes proporciones en Austria. Un hombre -árbitro y directivo del club Altach ha sido condenado a siete meses de prisión suspendida y a una multa de 1200 euros tras ser declarado culpable de realizar vídeos y fotografías secretas dentro del vestuario, el gimnasio y las duchas del equipo de fútbol femenino de Altach. También se le ordenó pagar a las víctimas 625 euros a cada una en concepto de indemnización, según recogen los medios locales.
La sentencia se dictó en el tribunal regional de Feldkirch, Austria. El juez argumentó que la diferencia entre mirar las imágenes o crearlas uno mismo era enorme. El acusado aceptó la sentencia, pero el fiscal podría apelar en los próximos dias.
¿Es un castigo apropiado?
Tras conocerse la decisión del tribunal, la reacciones no se hicieron esperar. Eleni Rittmann, quien ahora juega para el Evian Club de Fútbol en Francia, pero anteriormente representó al Altach, se mostró indignada por la sentencia. "Esto me deja sin palabras", dijo en una publicación de Instagram. "El autor no solo era un árbitro de alto nivel en Suiza, sino también funcionario del Altach. Y allí es donde filmó a las jugadoras, incluidos a las menores de edad. Entonces yo me pregunto, ¿es este un castigo apropiado?"
También yo me pregunto: ¿Acaso un castigo así tiene un efecto disuasorio para otros? Nos sentíamos seguras en nuestro camerino y esto dañó tanto nuestra privacidad que algunas de nosotras no nos sentimos seguras en las duchas públicas ni siquiera ahora. Para mí, esto no es una señal lo suficientemente contundente para algo que no se tolera en nuestra sociedad. El veredicto no es definitivo, ya que el fiscal ha solicitado más tiempo para considerar una apelación.
El hombre trabajó en el club, que juega en la primera división de Austria, entre 2020 y 2025. Según la fiscalía, se identificaron alrededor de 30 jugadoras en las grabaciones y fotografías. Durante el juicio, se leyó una declaración de las víctimas: «Somos mujeres jóvenes, algunas aún son niñas. Lo sucedido nos ha dejado sin palabras. Durante años se nos dijo que el vestuario era nuestro hogar, pero este hogar ha sido destruido por alguien que creíamos que era parte de esta familia.
La sentencia que escandaliza al fútbol: esta es la condena a un árbitro que grababa en secreto a la jugadoras en el vestuario
Las reacciones no se han hecho esperar y la jugadora Eleni Rittmann no ha ocultado su indignación: "esto me deja perpleja.
Grababa a las jugadoras en el vestuario pero su ridículo castigo ha conmocionado al fútbol y provocado un escándalo de enormes proporciones en Austria. Un hombre -árbitro y directivo del club- ha sido condenado a siete meses de prisión suspendida y a una multa de 1200 euros tras ser declarado culpable de realizar vídeos y fotografías secretas del vestuario, el gimnasio y las duchas del equipo de fútbol femenino de Altach. También se le ordenó pagar a las víctimas 625 euros a cada una en concepto de indemnización, según recogen los medios locales.
La sentencia se dictó en el tribunal regional de Feldkirch, Austria. El juez argumentó que la diferencia entre mirar las imágenes o crearlas uno mismo era enorme. El acusado aceptó la sentencia, pero el fiscal podría apelar.
¿Es un castigo apropiado?
Tras conocerse la decisión del tribunal, la reacciones no se hicieron esperar. Eleni Rittmann, quien ahora juega para el Evian en Francia, pero anteriormente representó al Altach, se mostró indignada por la sentencia. "Esto me deja sin palabras", dijo en una publicación de Instagram. "El autor no solo era un árbitro de alto nivel en Suiza, sino también funcionario del Altach. Y allí es donde filmó a los jugadores, incluidos menores. Entonces me pregunto, ¿es este un castigo apropiado?"
También me pregunto: ¿Acaso un castigo así tiene un efecto disuasorio para otros? Nos sentíamos seguros en nuestro camerino y esto dañó tanto nuestra privacidad que algunos de nosotros no nos sentimos seguros en las duchas públicas ni siquiera ahora. Para mí, esto no es una señal lo suficientemente contundente para algo que no se tolera en nuestra sociedad. El veredicto no es definitivo, ya que el fiscal ha solicitado más tiempo para considerar una apelación.
30 jugadoras identificadas
El hombre trabajó en el club, que juega en la primera división de Austria, entre 2020 y 2025. Según la fiscalía, se identificaron alrededor de 30 jugadoras en las grabaciones y fotografías. Durante el juicio, se leyó una declaración de las víctimas: «Somos mujeres jóvenes, algunas aún niñas. Lo sucedido nos ha dejado sin palabras. Durante años nos dijo que el vestuario era nuestro hogar, pero este hogar fue destruido por alguien que creíamos que era parte de esta familia».
La ministra de Deportes, Michaela Schmidt, calificó los presuntos delitos de "repugnantes" el pasado mes de octubre del 2025, cuando en el periódico local Vorarlberger Nachrichten los publicó por primera vez."Si los atletas ni siquiera están seguros en sus vestuarios por culpa de un árbitro, no tienen ningún apoyo", declaró. El abogado defensor declaró que se había comprobado que las fotos y los videos no fueron transferidos a terceros y que fueron confiscados y destruidos. Al final del juicio, el hombre se dirigió a las víctimas presentes en la sala y dijo: «Estoy de acuerdo con las declaraciones de mi abogado, pero aun así quiero expresar mi solidaridad con todas las personas afectadas y disculparme por mis acciones».
lunes, 2 de febrero de 2026
Magdalena Mas Vilaltella, A la Caza de su Asesino
Toda la Guardia Civil solicita colaboración ciudadana para tratar de identificar al autor de la muerte violenta de una mujer de 38 años, Magdalena Mas Vilaltella, (hoy tendría 58), cuyos restos aparecieron el 6 de agosto del 2005 en el paraje silvestre de Sant Pere Sacama, en el término municipal de Olesa de Montserrat (Barcelona).
Para poder avanzar en el caso, aún todavia sin resolver, se ha difundido la fotografía de la víctima en vida, tambien las imágenes de videovigilancia del cajero automático en el que ese hombre utilizó la tarjeta bancaria de Magdalena Mas Vilaltella en Terrassa y la imagen de un fragmento de camiseta, relacionada con la investigación.
Este caso comenzó en el 2005, cuando se encontraron los restos humanos dentro de varias bolsas de plástico en una zona boscosa de Sant Pere Sacama. Los informes forenses determinaron que se trataba de una mujer de entre 35 y 45 años y que presentaba claros signos de muerte violenta.
Los restos se localizaron repartidos en varias bolsas de plástico y el análisis científico forense determinó que presentaba una fractura en el hueso del pómulo izquierdo, compatible con un golpe con un objeto contundente, así como un orificio (posiblemente de un proyectil) en el omóplato derecho. Pese a las gestiones realizadas entonces, el cadáver no pudo ser identificado en aquel momento.
A raíz del programa Fénix de identificación genética de personas desaparecidas, un proyecto impulsado por la Universidad de Granada, en colaboración con la Guardia Civil para comparar perfiles de ADN de restos humanos sin identificar con muestras de familiares de desaparecidos, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil obtuvo una coincidencia positiva en 2014. Se determinó entonces que la víctima era Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años de edad, vecina de Riudoms (Tarragona) y cuya desaparición desde el día 8 de abril, fue denunciada en la Comisaría de la Policía Nacional de Reus (Tarragona) el día 9 de abril del 2005.
La investigación dirigida por el Grupo de Personas de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil en Barcelona, desde la aparición del cuerpo sin vida de la víctima, se ha mantenido abierta y en diferentes líneas de trabajo, con el objetivo de esclarecer por completo las circunstancias de su muerte e identificar a los responsables de la misma. En este sentido, la Guardia Civil difunde tres elementos gráficos clave:
Por un lado, la fotografía de la víctima en vida, con el fin de que cualquier persona que pudiera haber tenido relación con ella o disponer de información sobre sus últimos movimientos pueda reconocerla y ponerse en contacto con los investigadores.
Por otro lado, las imágenes de videovigilancia grabadas el 9 de abril del 2005 (al día siguiente después de ser vista por última vez Magdalena Mas Vilaltella) en una sucursal bancaria situada en la calle San Roque de Terrassa (Barcelona), en las que se observa al hombre que realiza una extracción de dinero en efectivo con la tarjeta de la víctima.
Además, se hace pública la imagen de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación, perteneciente a una prenda con la inscripción en inglés “FUN AND FRIENDS ALTERNATIVE ENERGY PUB LEAGUE”, que no pertenecía a la víctima pero que podría guardar relación con la persona o personas implicadas en los hechos o con su entorno.
La Guardia Civil solicita la colaboración de cualquier persona que pueda identificar al hombre que aparece utilizando la tarjeta bancaria o reconozca a la víctima y disponga de cualquier información relacionada con el caso que pueda aportar a los investigadores. Se han puesto a disposición los siguientes medios de contacto:
Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de la Guardia Civil de Barcelona, teléfono 936823030 (solicitar ser contactado con el Grupo de Personas de Policía Judicial).
Remitiendo un correo electrónico a la dirección: b-cmd-barcelona-pj-personas@guardiacivil.org
LOS HECHOS
El 8 de abril del 2005, en la calle Major de Riudoms, Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años, salía de su casa aparentemente por su propia voluntad. Eran cerca de las 23 horas de aquel viernes de primavera.
Aquella fue la última noticia de Magda. La familia denunció su desaparición al día siguiente en la comisaría de la Policía Nacional de Reus, pero la investigación derivó a la Guardia Civil, que tenía competencias en la materia y además, la desaparición de la vecina de Riudoms, se incluía en su territorio.
La investigación por desaparición dio un giro de 180 grados en agosto de aquel 2005. En un cañaveral situado en Sant Pere de Sacama, en la localidad de Olesa de Montserrat (Barcelona) fueron localizadas varias bolsas de plástico con un cadáver descuartizado dentro. Era de una mujer, de entre 35 a 45 años y con contusiones y fracturas y una herida (orificio) por arma de fuego en la espalda, a la altura del omoplato.
Nadie relacionó en aquel entonces la desaparición de Magda con el cadáver hasta el 2014 gracias al programa Fénix (identificación de personas desaparecidas mediante perfiles de ADN). Y a partir de entonces, con la confirmación de la muerte violenta de la vecina de Riudoms en este paraje barcelonés, la investigación por desaparición se volvió en una investigación criminal.
Las diferentes investigaciones se han reducido a una: la búsqueda del hombre que usó la tarjeta de crédito de Magdalena Mas Vilaltella en tres ocasiones y en las 72 horas siguientes a su desaparición.
Fuentes de la Guardia Civil apuntan que el hombre que se quedó grabado en las cámaras de dos entidades bancarias de Terrassa los días 9 y 11 de abril de 2005 es el principal sospechoso del asesinato.
Usó la tarjeta tres veces, dos de madrugada y una a media tarde. El marido de Magdalena fue el que alertó de los movimientos bancarios en los primeros días de la desaparición y esa primera pista ha sido la que ha ido cuajando en este crimen por resolver.
La reciente llamada a la colaboración ciudadana lanzada por la Guardia Civil para identificar al presunto autor del asesinato de Magdalena Mas Vilaltella no responde únicamente a estos indicios policiales, sino también a una carrera contrarreloj contra la prescripción del delito.
Según el Código Penal español, los delitos de homicidio y asesinato prescriben a los 20 años cuando no existe una actuación judicial dirigida contra una persona concreta. En el crimen de Magdalena Mas, ese plazo se cumple entre el 2025 y el 2026, y dependiendo de cómo se computen las diligencias.
La Guardia Civil quiere remarcar dos aspectos, el primero es que las investigaciones policiales de un crimen nunca se abandonan y la segunda es que la responsabilidad procesal del final del caso corresponde a los jueces, que tienen la potestad de anular la prescripción y volver a iniciar el contador si hay indicios.
Con este horizonte, la Guardia Civil ha difundido la imagen de la víctima en vida, grabaciones de videovigilancia del hombre utilizando la tarjeta bancaria de la victima en un cajero de Terrassa y la fotografía de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación.
Casi dos décadas después, el caso de Magdalena Mas Vilaltella, vecina de Riudoms, se enfrenta a su última oportunidad judicial.
jueves, 15 de enero de 2026
El Misterioso Caso de Amanda Antoni, Un Cuerpo en el Sotano
El caso se conoció como “Un Cuerpo en el Sotano”, debido a que todo comenzó cuando un hombre volvió a su casa después de un fin de semana, para encontrar el cuerpo sin vida de su esposa en su propio sótano, era Amanda Antoni y ese hombre era Lee Antoni, cuya misteriosa muerte sucedió en el 2015. El 26 de octubre del 2015, Lee Antoni se dirigió a la casa en Calgary que compartía con su esposa, Amanda, después de pasar un fin de semana visitando a su mamá y realizando unos trabajos. Al llegar el lunes, Lee descubrió el cuerpo de su esposa en el sótano de la casa.
La escena era sangrienta y brutal, por lo que de acuerdo con el sargento del Servicio de Policía de Calgary, Trent Petersen, quien fue uno de los primeros agentes que acudieron a la escena, dijo que “Fue la escena más sangrienta que jamás haya presenciado. Francamente, fue espantoso”.
Lee le dijo a las autoridades que no era normal que ellos pasaran el fin de semana separados, incluso si eran cortas, pero él dijo que descubrió a su esposa muerta después de pasar un fin de semana de vacaciones sin ella, por lo que su historia comenzó a sonar sospechosa. Pero Lee tenía una coartada y podía comprobar que no estuvo ahí al momento de la muerte de su esposa, así que tenían que descartarlo como sospechoso. Amanda Antoni era una mujer común y corriente, la pareja parecía feliz y estable, y ella incluso tenía un negocio de limpieza, así que su asesinato era especialmente extraño.
Amanda tenía pensado reunirse con su esposo durante el fin de semana antes de su muerte, pero tuvo una migraña el día en el que debía irse y eso la llevó a decidir quedarse en casa, pero manteniendo la comunicación constantemente con su esposo por mensajes y llamadas, hasta que en una de ellas la comunicacion se interrumpe y tras haber escuchado ladridos de la perra que estaba en el jardin trasero de la casa, era el mismo sabado a las 7 de la tarde y la ultima vez que escucha a su esposa Amanda Antoni, despues de eso el telefono deja de tener actividad.
El cuerpo de Amanda tenía señales de que había recibido un golpe en la cabeza y tenía otras heridas y huesos rotos, pero se determinó que había muerto por la pérdida de sangre tras golpearse con una hucha que estaba en la repisa de las escaleras que conducen al sotano y tenia fragmentos de ese objeto incrustado en la cara, pero no se encontró un arma, ADN o señales de que alguien hubiera entrado a la casa a la fuerza ya que la puerta se la encuentra Lee Antoni cerrada por dentro y tuvo que abrir con su llave, y eso lo complicaba todo.
Una teoría decía que tal vez un intruso entró y la atacó, otra que Amanda pudo haber sufrido un accidente al caer por las escaleras, pero nada terminaba de encajar completamente, en la escena se encontraron el telefono sobre el suelo del salon y una silla volcada.
Lee le dijo a las autoridades que, en su última llamada, Amanda le dijo que estaba mejorando, pero que después escuchó un ruido extraño, la perra ladrando y la comunicación se cortó, y después de eso no pudo comunicarse con ella nuevamente. Al entrevistar a los vecinos, las autoridades descubrieron que ellos también escucharon un sonido extraño, seguido de un grito y después vieron a una persona corriendo, aunque no sabían si venía de la casa o de otro lugar.
Lo que se sabe es que Amanda no murió inmediatamente después de sufrir sus heridas, y ese detalle era muy extraño, ya que generaba dudas sobre por qué no subió a la casa o por qué no intentó llamar a alguien para pedir ayuda, así que comenzaron a preguntarse si tal vez alguien estaba ahí con ella y le impidió pedir ayuda o subir.
Pero el vecindario era seguro, Amanda Antoni no tenía enemigos y su esposo no tenía motivos para matarla. Todo esto generó más confusión, y fue lo que llevó a que nunca se pudiera determinar qué fue lo que sucedió con Amanda Antoni exactamente.
En 2016, de acuerdo con NBC, se decidió determinar que la muerte de Amanda Antoni había sido accidental. Hasta la fecha, la familia de Amanda no cree que ese haya sido el caso.
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