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miércoles, 11 de marzo de 2026

El Asesino de Tiktok, Los Crímenes de Dinamita Montilla

La desaparición en Gandía de Esther Estepa, una sevillana de 42 años,el 23 de agosto del año 2023 y el recurso en las pistas digitales fueron la clave para comprender sus últimos días. Su rastro se pierde tras un viaje en el que coincide con un creador de contenido tiktok en redes sociales y ante la falta de respuestas, su familia y su entorno iniciaron su propia búsqueda, reconstruyendo los últimos pasos de Esther a partir de mensajes, vídeos e imágenes que permanecen disponibles incluso después de su desaparición. La historia se articula a través de esa huella digital, convertida en una de las pocas fuentes que dieron claridad y luz sobre lo que ocurrió.
A diferencia de los documentales policíacos tradicionales, que se basan en gran medida en informes policiales y dramas judiciales, El asesino de TikTok explora cómo el mundo digital se convierte en un archivo accidental de acontecimientos trascendentes de nuestras vidas reales. Y en el centro de este documental se encuentra José Jurado Montilla, conocido como El Titi o Dinamita Montilla, un carismático creador de contenido de viajes en TikTok que ahora tiene 64 años y que fue la última persona que vio a Esther Estepa con vida antes de que desapareciera. Un personaje macabro con una historia extremadamente siniestra a sus espaldas. El espeluznante caso arrancó con la desaparición de Esther Estepa en agosto del 2023. En junio del 2024 su cadáver fue encontrado tras una intensa búsqueda policial en una zona inhóspita de cañares de Gandía, la localidad valenciana donde había desaparecido. En aquel momento ya estaba siendo investigado por el caso José Jurado Montilla, que había sido detenido en mayo de ese año en Valdebotoa, Badajoz por el asesinato en Málaga de un joven de 21 años. Su familia aseguraba que Montilla fue una de las últimas personas que la vio con vida e hizo pública una fotografía en la que se la ve junto al sospechoso y otra persona tan solo dos días antes de desaparecer Esther Estepa.
Tras esta desaparición, su presunto asesino llegó a efectuar una videollamada a la madre de Esther, Josefa Pérez, ofreciéndose a colaborar en su búsqueda. Luego se descubriría que Montilla también utilizó el móvil de la víctima para enviar mensajes a su madre simulando que seguía viva, pero que la propia familia de Esther, en especial su hermana, sabían que aquellos mensajes no los estaba enviando Esther, ya que tenía muchas faltas de ortografía y no era el lenguaje de la victima. Incluso les aseguró que había decidido viajar a Argentina con unas amigas y que no tendría activo el móvil. Posteriormente llegaría a asegurar ante el tribunal que había mantenido una relación sentimental secreta con la joven.
También usó su cuenta de TikTok para enviar mensajes en los que expresaba su preocupación por el paradero de su "amiga" Esther. "Son las cuatro de la madrugada y no puedo dormir. Llevo todo el día pensando en mi amiga y me tiene el sueño quitado. Te quiero con locura y quiero saber algo de ti. Es lo último que me queda por pedirte es que des señales de vida, por favor, a mí o a tu familia", se le escucha decir en un vídeo compartido con sus seguidores.
Precisamente el énfasis en el contenido digital de Dinamita Montilla,se le fue investigando cómo su huella digital en su perfil de TikTok, compartía numerosos vídeos de su recorrido viajando entre España y Portugal, creó un archivo involuntario que fue la clave para su imputación por la Justicia en el crimen de Esther Estepa. En su perfil en esta red social, ahora eliminado, llegó a acumular casi 7.000 seguidores y algunos de sus vídeos llegó a superar el medio millón de visualizaciones. En su biografía se definía como "un aventurero que parte de la base de que cada persona es única". Su cuenta de TikTok en la que aseguraba que "las nuevas tecnologías están haciendo que las personas sean cada vez más individualistas y la buena esencia de la vida se esté perdiendo", fueron clave en su detención en mayo del 2024. La Policía rastreó la ubicación de uno de sus vídeos a un bar de Valdebotoa, Badajoz donde se le arrestó por el asesinato de David, un estudiante de 21 años. La investigación apuntó que el joven fue asesinado de un tiro de escopeta en la espalda tras cruzarse en mitad del campo con su verdugo. Tanto su ADN como su huella digital situaron a Montilla en la escena del crimen. También fue clave un mensaje que el muchacho envió a su padre en el que aseguraba haber ofrecido agua a un cazador armado, “un señor mayor y con mala pinta”.
Lo que no esperaba la Policía entonces es que el detenido Dinamita Montilla contara con, al menos, otras cuatro muertes violentas a sus espaldas. José Jurado Montilla había pasado gran parte de su vida entre rejas tras ser condenado a 123 años de prisión por cuatro homicidios ocurridos en la provincia de Málaga entre 1985 y 1987. Dos de ellos fueron los de dos turistas, uno alemán y otro británico que estaban en una zona de acampada. Entonces se le implicó también en el crimen de Antonio Paniagua, el antiguo chófer del cantaor Juanito Valderrama, y el de un vecino de Puerto de la Torre cuyo cadáver, con impactos de escopeta, había sido hallado dos años antes en un cortijo. Pese a la gravedad de sus delitos, tan solo cumplió 28 años de cárcel. Salió de la prisión zaragozana de Zuera por la doctrina Parot en el año 2013, aunque pasó inadvertido entre otros criminales más mediáticos. Quedó en libertad el 13 de diciembre de 2013 y regresó a Campanillas, la barriada malagueña donde creció. Desde entonces hasta 2023 se le pierde la pista. Fue entonces cuando comenzó su andadura como tiktoker bajo el alias Dinamita Jurado Montilla. Sus aparentemente inocentes vídeos de paisajes con música de Boney M resultaron fundamentales para seguir su rastro. Y para implicarle en la quinta y sexta muerte que de momento pesan sobre él. Pero además, la Policía le investiga en relación con la muerte de varias personas sin hogar en la provincia de Málaga entre 2021 y 2022, lo que de confirmarse le convertiría en uno de los asesinos en serie más despiadados de nuestra crónica negra.

viernes, 27 de febrero de 2026

Grabaciones Ocultas en el Fútbol Femenino de Austria, Impunidad Total al Agresor Sexual

Grababa a las jugadoras en el vestuario pero su ridículo castigo ha conmocionado al fútbol femenino y ha provocado un escándalo de enormes proporciones en Austria. Un hombre -árbitro y directivo del club Altach ha sido condenado a siete meses de prisión suspendida y a una multa de 1200 euros tras ser declarado culpable de realizar vídeos y fotografías secretas dentro del vestuario, el gimnasio y las duchas del equipo de fútbol femenino de Altach. También se le ordenó pagar a las víctimas 625 euros a cada una en concepto de indemnización, según recogen los medios locales. La sentencia se dictó en el tribunal regional de Feldkirch, Austria. El juez argumentó que la diferencia entre mirar las imágenes o crearlas uno mismo era enorme. El acusado aceptó la sentencia, pero el fiscal podría apelar en los próximos dias. ¿Es un castigo apropiado? Tras conocerse la decisión del tribunal, la reacciones no se hicieron esperar. Eleni Rittmann, quien ahora juega para el Evian Club de Fútbol en Francia, pero anteriormente representó al Altach, se mostró indignada por la sentencia. "Esto me deja sin palabras", dijo en una publicación de Instagram. "El autor no solo era un árbitro de alto nivel en Suiza, sino también funcionario del Altach. Y allí es donde filmó a las jugadoras, incluidos a las menores de edad. Entonces yo me pregunto, ¿es este un castigo apropiado?"
También yo me pregunto: ¿Acaso un castigo así tiene un efecto disuasorio para otros? Nos sentíamos seguras en nuestro camerino y esto dañó tanto nuestra privacidad que algunas de nosotras no nos sentimos seguras en las duchas públicas ni siquiera ahora. Para mí, esto no es una señal lo suficientemente contundente para algo que no se tolera en nuestra sociedad. El veredicto no es definitivo, ya que el fiscal ha solicitado más tiempo para considerar una apelación. El hombre trabajó en el club, que juega en la primera división de Austria, entre 2020 y 2025. Según la fiscalía, se identificaron alrededor de 30 jugadoras en las grabaciones y fotografías. Durante el juicio, se leyó una declaración de las víctimas: «Somos mujeres jóvenes, algunas aún son niñas. Lo sucedido nos ha dejado sin palabras. Durante años se nos dijo que el vestuario era nuestro hogar, pero este hogar ha sido destruido por alguien que creíamos que era parte de esta familia.
La sentencia que escandaliza al fútbol: esta es la condena a un árbitro que grababa en secreto a la jugadoras en el vestuario Las reacciones no se han hecho esperar y la jugadora Eleni Rittmann no ha ocultado su indignación: "esto me deja perpleja. Grababa a las jugadoras en el vestuario pero su ridículo castigo ha conmocionado al fútbol y provocado un escándalo de enormes proporciones en Austria. Un hombre -árbitro y directivo del club- ha sido condenado a siete meses de prisión suspendida y a una multa de 1200 euros tras ser declarado culpable de realizar vídeos y fotografías secretas del vestuario, el gimnasio y las duchas del equipo de fútbol femenino de Altach. También se le ordenó pagar a las víctimas 625 euros a cada una en concepto de indemnización, según recogen los medios locales. La sentencia se dictó en el tribunal regional de Feldkirch, Austria. El juez argumentó que la diferencia entre mirar las imágenes o crearlas uno mismo era enorme. El acusado aceptó la sentencia, pero el fiscal podría apelar.
¿Es un castigo apropiado? Tras conocerse la decisión del tribunal, la reacciones no se hicieron esperar. Eleni Rittmann, quien ahora juega para el Evian en Francia, pero anteriormente representó al Altach, se mostró indignada por la sentencia. "Esto me deja sin palabras", dijo en una publicación de Instagram. "El autor no solo era un árbitro de alto nivel en Suiza, sino también funcionario del Altach. Y allí es donde filmó a los jugadores, incluidos menores. Entonces me pregunto, ¿es este un castigo apropiado?" También me pregunto: ¿Acaso un castigo así tiene un efecto disuasorio para otros? Nos sentíamos seguros en nuestro camerino y esto dañó tanto nuestra privacidad que algunos de nosotros no nos sentimos seguros en las duchas públicas ni siquiera ahora. Para mí, esto no es una señal lo suficientemente contundente para algo que no se tolera en nuestra sociedad. El veredicto no es definitivo, ya que el fiscal ha solicitado más tiempo para considerar una apelación. 30 jugadoras identificadas El hombre trabajó en el club, que juega en la primera división de Austria, entre 2020 y 2025. Según la fiscalía, se identificaron alrededor de 30 jugadoras en las grabaciones y fotografías. Durante el juicio, se leyó una declaración de las víctimas: «Somos mujeres jóvenes, algunas aún niñas. Lo sucedido nos ha dejado sin palabras. Durante años nos dijo que el vestuario era nuestro hogar, pero este hogar fue destruido por alguien que creíamos que era parte de esta familia». La ministra de Deportes, Michaela Schmidt, calificó los presuntos delitos de "repugnantes" el pasado mes de octubre del 2025, cuando en el periódico local Vorarlberger Nachrichten los publicó por primera vez."Si los atletas ni siquiera están seguros en sus vestuarios por culpa de un árbitro, no tienen ningún apoyo", declaró. El abogado defensor declaró que se había comprobado que las fotos y los videos no fueron transferidos a terceros y que fueron confiscados y destruidos. Al final del juicio, el hombre se dirigió a las víctimas presentes en la sala y dijo: «Estoy de acuerdo con las declaraciones de mi abogado, pero aun así quiero expresar mi solidaridad con todas las personas afectadas y disculparme por mis acciones».

lunes, 2 de febrero de 2026

Magdalena Mas Vilaltella, A la Caza de su Asesino

Toda la Guardia Civil solicita colaboración ciudadana para tratar de identificar al autor de la muerte violenta de una mujer de 38 años, Magdalena Mas Vilaltella, (hoy tendría 58), cuyos restos aparecieron el 6 de agosto del 2005 en el paraje silvestre de Sant Pere Sacama, en el término municipal de Olesa de Montserrat (Barcelona). Para poder avanzar en el caso, aún todavia sin resolver, se ha difundido la fotografía de la víctima en vida, tambien las imágenes de videovigilancia del cajero automático en el que ese hombre utilizó la tarjeta bancaria de Magdalena Mas Vilaltella en Terrassa y la imagen de un fragmento de camiseta, relacionada con la investigación.
Este caso comenzó en el 2005, cuando se encontraron los restos humanos dentro de varias bolsas de plástico en una zona boscosa de Sant Pere Sacama. Los informes forenses determinaron que se trataba de una mujer de entre 35 y 45 años y que presentaba claros signos de muerte violenta. Los restos se localizaron repartidos en varias bolsas de plástico y el análisis científico forense determinó que presentaba una fractura en el hueso del pómulo izquierdo, compatible con un golpe con un objeto contundente, así como un orificio (posiblemente de un proyectil) en el omóplato derecho. Pese a las gestiones realizadas entonces, el cadáver no pudo ser identificado en aquel momento. A raíz del programa Fénix de identificación genética de personas desaparecidas, un proyecto impulsado por la Universidad de Granada, en colaboración con la Guardia Civil para comparar perfiles de ADN de restos humanos sin identificar con muestras de familiares de desaparecidos, el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil obtuvo una coincidencia positiva en 2014. Se determinó entonces que la víctima era Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años de edad, vecina de Riudoms (Tarragona) y cuya desaparición desde el día 8 de abril, fue denunciada en la Comisaría de la Policía Nacional de Reus (Tarragona) el día 9 de abril del 2005. La investigación dirigida por el Grupo de Personas de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil en Barcelona, desde la aparición del cuerpo sin vida de la víctima, se ha mantenido abierta y en diferentes líneas de trabajo, con el objetivo de esclarecer por completo las circunstancias de su muerte e identificar a los responsables de la misma. En este sentido, la Guardia Civil difunde tres elementos gráficos clave: Por un lado, la fotografía de la víctima en vida, con el fin de que cualquier persona que pudiera haber tenido relación con ella o disponer de información sobre sus últimos movimientos pueda reconocerla y ponerse en contacto con los investigadores.
Por otro lado, las imágenes de videovigilancia grabadas el 9 de abril del 2005 (al día siguiente después de ser vista por última vez Magdalena Mas Vilaltella) en una sucursal bancaria situada en la calle San Roque de Terrassa (Barcelona), en las que se observa al hombre que realiza una extracción de dinero en efectivo con la tarjeta de la víctima. Además, se hace pública la imagen de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación, perteneciente a una prenda con la inscripción en inglés “FUN AND FRIENDS ALTERNATIVE ENERGY PUB LEAGUE”, que no pertenecía a la víctima pero que podría guardar relación con la persona o personas implicadas en los hechos o con su entorno.
La Guardia Civil solicita la colaboración de cualquier persona que pueda identificar al hombre que aparece utilizando la tarjeta bancaria o reconozca a la víctima y disponga de cualquier información relacionada con el caso que pueda aportar a los investigadores. Se han puesto a disposición los siguientes medios de contacto: Centro Operativo de Servicios de la Comandancia de la Guardia Civil de Barcelona, teléfono 936823030 (solicitar ser contactado con el Grupo de Personas de Policía Judicial). Remitiendo un correo electrónico a la dirección: b-cmd-barcelona-pj-personas@guardiacivil.org LOS HECHOS El 8 de abril del 2005, en la calle Major de Riudoms, Magdalena Mas Vilaltella, de 38 años, salía de su casa aparentemente por su propia voluntad. Eran cerca de las 23 horas de aquel viernes de primavera. Aquella fue la última noticia de Magda. La familia denunció su desaparición al día siguiente en la comisaría de la Policía Nacional de Reus, pero la investigación derivó a la Guardia Civil, que tenía competencias en la materia y además, la desaparición de la vecina de Riudoms, se incluía en su territorio. La investigación por desaparición dio un giro de 180 grados en agosto de aquel 2005. En un cañaveral situado en Sant Pere de Sacama, en la localidad de Olesa de Montserrat (Barcelona) fueron localizadas varias bolsas de plástico con un cadáver descuartizado dentro. Era de una mujer, de entre 35 a 45 años y con contusiones y fracturas y una herida (orificio) por arma de fuego en la espalda, a la altura del omoplato. Nadie relacionó en aquel entonces la desaparición de Magda con el cadáver hasta el 2014 gracias al programa Fénix (identificación de personas desaparecidas mediante perfiles de ADN). Y a partir de entonces, con la confirmación de la muerte violenta de la vecina de Riudoms en este paraje barcelonés, la investigación por desaparición se volvió en una investigación criminal. Las diferentes investigaciones se han reducido a una: la búsqueda del hombre que usó la tarjeta de crédito de Magdalena Mas Vilaltella en tres ocasiones y en las 72 horas siguientes a su desaparición. Fuentes de la Guardia Civil apuntan que el hombre que se quedó grabado en las cámaras de dos entidades bancarias de Terrassa los días 9 y 11 de abril de 2005 es el principal sospechoso del asesinato. Usó la tarjeta tres veces, dos de madrugada y una a media tarde. El marido de Magdalena fue el que alertó de los movimientos bancarios en los primeros días de la desaparición y esa primera pista ha sido la que ha ido cuajando en este crimen por resolver. La reciente llamada a la colaboración ciudadana lanzada por la Guardia Civil para identificar al presunto autor del asesinato de Magdalena Mas Vilaltella no responde únicamente a estos indicios policiales, sino también a una carrera contrarreloj contra la prescripción del delito. Según el Código Penal español, los delitos de homicidio y asesinato prescriben a los 20 años cuando no existe una actuación judicial dirigida contra una persona concreta. En el crimen de Magdalena Mas, ese plazo se cumple entre el 2025 y el 2026, y dependiendo de cómo se computen las diligencias.
La Guardia Civil quiere remarcar dos aspectos, el primero es que las investigaciones policiales de un crimen nunca se abandonan y la segunda es que la responsabilidad procesal del final del caso corresponde a los jueces, que tienen la potestad de anular la prescripción y volver a iniciar el contador si hay indicios. Con este horizonte, la Guardia Civil ha difundido la imagen de la víctima en vida, grabaciones de videovigilancia del hombre utilizando la tarjeta bancaria de la victima en un cajero de Terrassa y la fotografía de un fragmento de camiseta intervenido en la investigación. Casi dos décadas después, el caso de Magdalena Mas Vilaltella, vecina de Riudoms, se enfrenta a su última oportunidad judicial.

jueves, 15 de enero de 2026

El Misterioso Caso de Amanda Antoni, Un Cuerpo en el Sotano

El caso se conoció como “Un Cuerpo en el Sotano”, debido a que todo comenzó cuando un hombre volvió a su casa después de un fin de semana, para encontrar el cuerpo sin vida de su esposa en su propio sótano, era Amanda Antoni y ese hombre era Lee Antoni, cuya misteriosa muerte sucedió en el 2015. El 26 de octubre del 2015, Lee Antoni se dirigió a la casa en Calgary que compartía con su esposa, Amanda, después de pasar un fin de semana visitando a su mamá y realizando unos trabajos. Al llegar el lunes, Lee descubrió el cuerpo de su esposa en el sótano de la casa.
La escena era sangrienta y brutal, por lo que de acuerdo con el sargento del Servicio de Policía de Calgary, Trent Petersen, quien fue uno de los primeros agentes que acudieron a la escena, dijo que “Fue la escena más sangrienta que jamás haya presenciado. Francamente, fue espantoso”. Lee le dijo a las autoridades que no era normal que ellos pasaran el fin de semana separados, incluso si eran cortas, pero él dijo que descubrió a su esposa muerta después de pasar un fin de semana de vacaciones sin ella, por lo que su historia comenzó a sonar sospechosa. Pero Lee tenía una coartada y podía comprobar que no estuvo ahí al momento de la muerte de su esposa, así que tenían que descartarlo como sospechoso. Amanda Antoni era una mujer común y corriente, la pareja parecía feliz y estable, y ella incluso tenía un negocio de limpieza, así que su asesinato era especialmente extraño.
Amanda tenía pensado reunirse con su esposo durante el fin de semana antes de su muerte, pero tuvo una migraña el día en el que debía irse y eso la llevó a decidir quedarse en casa, pero manteniendo la comunicación constantemente con su esposo por mensajes y llamadas, hasta que en una de ellas la comunicacion se interrumpe y tras haber escuchado ladridos de la perra que estaba en el jardin trasero de la casa, era el mismo sabado a las 7 de la tarde y la ultima vez que escucha a su esposa Amanda Antoni, despues de eso el telefono deja de tener actividad.
El cuerpo de Amanda tenía señales de que había recibido un golpe en la cabeza y tenía otras heridas y huesos rotos, pero se determinó que había muerto por la pérdida de sangre tras golpearse con una hucha que estaba en la repisa de las escaleras que conducen al sotano y tenia fragmentos de ese objeto incrustado en la cara, pero no se encontró un arma, ADN o señales de que alguien hubiera entrado a la casa a la fuerza ya que la puerta se la encuentra Lee Antoni cerrada por dentro y tuvo que abrir con su llave, y eso lo complicaba todo. Una teoría decía que tal vez un intruso entró y la atacó, otra que Amanda pudo haber sufrido un accidente al caer por las escaleras, pero nada terminaba de encajar completamente, en la escena se encontraron el telefono sobre el suelo del salon y una silla volcada.
Lee le dijo a las autoridades que, en su última llamada, Amanda le dijo que estaba mejorando, pero que después escuchó un ruido extraño, la perra ladrando y la comunicación se cortó, y después de eso no pudo comunicarse con ella nuevamente. Al entrevistar a los vecinos, las autoridades descubrieron que ellos también escucharon un sonido extraño, seguido de un grito y después vieron a una persona corriendo, aunque no sabían si venía de la casa o de otro lugar. Lo que se sabe es que Amanda no murió inmediatamente después de sufrir sus heridas, y ese detalle era muy extraño, ya que generaba dudas sobre por qué no subió a la casa o por qué no intentó llamar a alguien para pedir ayuda, así que comenzaron a preguntarse si tal vez alguien estaba ahí con ella y le impidió pedir ayuda o subir.
Pero el vecindario era seguro, Amanda Antoni no tenía enemigos y su esposo no tenía motivos para matarla. Todo esto generó más confusión, y fue lo que llevó a que nunca se pudiera determinar qué fue lo que sucedió con Amanda Antoni exactamente. En 2016, de acuerdo con NBC, se decidió determinar que la muerte de Amanda Antoni había sido accidental. Hasta la fecha, la familia de Amanda no cree que ese haya sido el caso.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

El Crímen de Seseña, Terror y Agonía Para Cristina Martín con 13 Años

El crimen de Seseña conmocionó a España cuando Cristina Martin de la Sierra, una joven de 13 años, fue macabramente asesinada por su amiga Channel Hernandez Sanchez, de 14 años de edad. Lo que parecía una amistad terminó en una tragedia premeditada, cuando Channel se la llevó a un descampado donde habia una antigua yesera con engaños para acabar con su vida. Las investigaciones revelaron celos, rencores y problemas emocionales detrás del acto, unos celos enfermizos por un chico. El caso generó un intenso debate sobre la violencia juvenil y la responsabilidad penal de menores. Hoy en dia el crimen sigue siendo recordado como una de las historias más terrorificas del país. Cuatro días después de su desaparición, Cristina Martín de la Sierra fue encontrada muerta en una antigua cantera de yeso, situada en el paraje «La Veguilla» , a las afueras de Seseña, provincia de Toledo. Allí se citó el 30 de marzo de 2010 con la menor, Channel Hernandez Sanchez, de 14 años y compañera de estudios en el Instituto de Enseñanza Secundaria «Margarita Salas» de Seseña, donde Cristina era una auténtica líder entra las chicas de su edad. Ese día, las dos muchachas discutieron por un chico y el asunto atravesó una línea roja. Channel agarró fuertemente del cuello a Cristina para asfixiarla. Debido al forcejeo, Cristina cayó al suelo, lo que Channel aprovechó para propinarle varios golpes en la cabeza con una piedra. Cristina quedó inconsciente, momento que aprovechó Channel para provocarle cortes, uno de ellos muy profundo en la muñeca izquierda con una navaja. A continuación, arrojó piedras y tierra sobre el cuerpo de la víctima que habia caido al fondo de un foso de casi tres metros de profundidad, abandonó a Cristina en estado de inconsciencia y con los cortes en el brazo la muchacha murió desangrada en el lugar. Su agonía dura tres días, según los datos de la autopsia. La autora del crimen corrió a su amiga Nerea Núñez Navarro para decirle cómo mató a Cristina y posteriormente ambas acudieron al lugar donde yacía la menor para verla como agonizaba de muerte,pero Nerea Núñez Navarro no delató a su amiga. En diciembre del 2010, Channel reconoció su autoría en el juicio en el juzgado de Menores de Toledo. La fiscalía recalcó que la encausada no tenía alteradas sus facultades mentales, por lo que tuvo conocimiento y consciencia del alcance de sus hechos y por tanto plena responsabilidad. Fue condenada a cumplir cinco años de internamiento en régimen cerrado y tres más de libertad vigilada. La encubridora, Nerea, tuvo que cumplir dos años de internamiento en régimen semiabierto. Unas condenas irrisorias por cometer con terror la produccion de una agonia y la muerte de su amiga Cristina Martin de la Sierra, quien desde entonces no puede respirar ni vivir, mientras que las asesinas ya pueden gozar del aire y la vida con total impunidad,dantesca injusticia a la que podemos confiar en el karma que mas tarde o temprano se encargaran de dictar divina justicia.
Con el crimen de Seseña la Guardia Civil retiró rápidamente el perfil de Channel. Pero ponerle puertas al campo es casi imposible. Desde 48 horas, en un perfil de Facebook creado para homenajear a Cristina Martín, algunos de sus compañeros colgaron fotos de la autora del crimen. Era inevitable y difícilmente nadie va a poder actuar judicialmente, más allá de cerrar una y otra vez las páginas que se creen y en las que aparezcan esas imágenes. Es labor de los que nos dedicamos a la información preservar la imagen de la menor detenida. No sólo porque así lo dice la ley, sino porque no debemos ser responsables de cerrar la puerta a una posible rehabilitación de quien con 14 años ha sido capaz de cometer un crimen tan cruel. Recuerdo a las niñas de San Fernando (Cádiz). Dos adolescentes asesinaron en el año 2000 a una compañera de instituto. Esa misma semana han llegado noticias de que se encuentran absolutamente rehabilitadas. Han pasado diez años, ellas están cerca de los 30 años y su reinserción ha sido posible. Ese éxito se debe en parte a que han estado protegidas, se han preservado sus identidades y nadie conoce sus rostros. Una cosa es que los compañeros de Cristina cuelguen fotos de su asesina movidos por un comprensible deseo de venganza y otra es, como ya he visto hoy, que algún periódico las publique, por mucho que tapen su rostro. Es tan irresponsable y, sobre todo, tan absurdo, como ligar las aficiones góticas de la joven homicida con un supuesto perfil criminal. Vestirse de negro, leer novelas góticas, ver Crepúsculo o dibujar muñecas con cortes y heridas no convierte a nadie en asesino potencial.
Los que apuntaron a enfrentamiento por celos aseguran que "Cristina y su compañera discutían por un chico". Al parecer, esta última tenía celos de Cristina, de que pudiera quitarle a "su chico". "Pensaba que Cristina se lo podía quitar", es la razón que esgrimen sus compañeros del instituto Margarita Salas, donde estudiaban las dos niñas. A partir de aquí la rivalidad entre ambas chicas fue a más hasta el martes de su desaparición, cuando la menor detenida y Cristina quedaron para pegarse. Sin embargo, otras hipótesis giran en torno a otra teoría totalmente distinta. Según varios alumnos del instituto, Cristina formaba parte de una banda, de la que era "su líder" y que, según fuentes de la investigación, podría estar acosando a la presunta asesina. "Era la líder, tenía un carácter fortísimo. Ni los chicos se metían con ella. Yo estuve saliendo quince días con Cris, pero lo dejamos porque era muy mandona", contaba ese domingo otro alumno. Todo especulaciones que rodean el caso. Una teoría que la familia y amigos más cercanos de Cristina han desmentido tajantemente. "Es completamente mentira que mi prima perteneciera a una banda", afirma su primo. "Cristina nunca se metía en problemas", asegura Leandra, otra amiga de la joven.
Lo que sí demuestran ambas teorías es que las dos niñas tenían serios problemas de convivencia entre ellas. Al parecer las peleas y enfrentamientos no eran algo puntual sino que se producían prácticamente a diario. El martes por la mañana, Cristina acudió con su madre al mercadillo de la localidad toledana. Estando allí, la joven recibió una llamada de su asesina. Quería quedar con ella y acabar a base de violencia con el enfrentamiento que mantenían. Cristina pidió permiso a su madre para salir esa tarde, algo que le negó por estar castigada debido a las malas notas que había tenido. Sin embargo, la niña acudió a la que sería su cita mortal. La cita en la antigua yesería donde 5 días después fue encontrado el cadáver de la adolescente. Lo que allí ocurrió lo sabe la joven de 14 años que tras varios interrogatorios e intentos de despistar a la Guardia Civil confesó el lugar donde se encontraba el cuerpo de la niña de 13 años. Las primeras líneas de investigación apunto que la asesina confesa golpeó con violencia a Cristina, que ésta cayó y se golpeó la cabeza, aunque fue un corte en la muñeca que presuntamente le hizo su enemiga con un guijarro la que le provocó la muerte por desangramiento. Por los pañuelos encontrados en la zona del crimen, Cristina debió de intentar taponarse el corte, pero entonces, la menor detenida la empujó a un pozo donde Cristina se desangró. Después intentó ocultar el cadáver con piedras.
Así describía uno de los primos de Cristina, David Lechuga, en qué estado se encontró el cadáver de la joven: la niña presentaba la cara con "golpes", con "un moratón en la frente, arañazos en la mejilla, los labios partidos", y argumentó que para ello el agresor debía utilizar "piedras o un palo de madera", porque tenía la cara "bien fastidiada". "Se han enseñado bastante duro con ella". El domingo por la tarde la autopsia revelaba que Cristina había muerto por un corte en la muñeca por el que se desangró. Un corte que al parecer no era mortal, por lo que si la menor hubiera recibido asistencia médica podría seguir hoy con vida. La Guardia Civil busca una navaja o un guijarro -canto de piedra afilada- con la que se le hizo el corte. Además, fuentes de la investigación han explicado que el corte se hizo durante la pelea y no al caerse al pozo. Además, el cuerpo de Cristina presentaba claros signos de violencia, un fuerte golpe en la cabeza, arañazos y moratones por todo el cuerpo. La asesina confesa tuvo que ser interrogada al menos en tres ocasiones hasta que reveló dónde estaba el cuerpo de Cristina y qué había ocurrido. Aunque la Guardia Civil sospechó de ella desde el principio en los dos primeros interrogatorios se limitó a negar que supiera qué había ocurrido con Cristina y dónde se encontraba. No fue hasta el tercero cuando se derrumbó y confesó el crimen. Sin embargo, lo sorprendente, fue la sangre fría con la que confesó el crimen. La joven no mostró en ningún momento remordimientos y se limitó a contar que le dio varios golpes con una piedra a la víctima, que la cortó y que la empujó al pozo. Los investigadores han revelado que durante todos los interrogatorios se mostró tranquila, pero que ya desde el segundo empezó a dar versiones contradictorias y con un poco de presión finalmente confesó, pero sin mostrar ningún sentimiento de culpa. Cristina Martín tenía 13 años. Era una adolescente como la mayoría. Le gustaba estar con sus amigos, navegar en las redes sociales -tenía perfil en Tuenti-, y en los últimos meses había empezado a bajar su rendimiento escolar.
Quien la conocía asegura que "nunca se había metido en peleas" y que era "una joven tranquila". Cristina era la tercera de cuatro hermanos, dos chicos y dos chicas. Su padre trabaja en el Ayuntamiento, y la familia planeaba ir esa Semana Santa de vacaciones al pueblo de la madre, Pilar, en Calzada de Calatrava (Ciudad Real). Cristina repetía curso en el Instituto Margarita Salas y había suspendido varias asignaturas. Era subdelegada de curso en 1.º C de la ESO. "Era una chica muy viva, muy valiente", según indicaba el padre de otro estudiante del mismo curso, aún incrédulo por lo sucedido en el pueblo. Sea cual fuere la razón final que llevó a una menor de 14 años a golpear y después cortar la muñeca de Cristina hasta que se desangró, lo que sí ha quedado claro es que la rivalidad entre las dos niñas llevó a un cruel asesinato. La investigación se centra en encontrar la presunta arma homicida, una navaja o un guijarro con el que la asesina confesa cortó la muñeca de Cristina. La Guardia Civil busca en los alrededores del lugar donde se encontró el cadáver y en la casa de la detenida. Además, se investiga si las dos jóvenes acudieron solas a la pelea o acompañadas. Es raro entre adolescentes con la edad de las dos menores acudir a una pelea en solitario, por lo que se sospecha que pudo haber más gente en el momento del asesinato, o bien amigos de la detenida, que sólo fueron a mirar o que la ayudaron, o bien algún amigo de Cristina que, ahora, por miedo no habla. La duda está en saber si Cristina murió realmente allí o su cadáver fue trasladado, ya que en el pozo donde estaba el cuerpo no se ha encontrado gran cantidad de sangre, aunque sí numerosos pañuelos con los que Cristina pudo intentar taponarse el corte que le provocó la muerte. Un dato que ha hecho dudar a la familia de que la menor detenida sea la única persona involucrada en el crimen. En ese sentido, Fernando, un íntimo amigo de la familia que participó en la búsqueda de la joven de 13 años de edad desde el día en el que los padres denunciaron la desaparición de su hija, subrayó que "una persona sola no es capaz y menos de meter a la niña en un agujero".
"Dicen que la niña es muy corpulenta. Cristina tiene una paliza brutal, cortes en la muñeca... No te imaginas que haya alguien tan salvaje que sea capaz de hacer eso, porque yo tengo mucho genio pero no me veo capaz de matar a una persona. Le puedes dar un empujón o un golpe, pero como estaba no es de un golpe", se apenó. Pese a las teorías de la familia, la Guardia Civil insiste en que dada la corpulencia de la asesina, sí que pudo cometer el crimen sin ayuda de nadie. Las dudas siguen, aunque poco a poco se va dando luz al que ya se conoce como el 'crimen de Seseña'. El juez de menores de Toledo ordenó el internamiento en un centro cerrado de la chica de 14 años, de acuerdo con la petición del fiscal. El fiscal reclamó la medida cautelar dada "la gravedad de los hechos, los indicios racionales y contundentes de la participación de la menor en los mismos; para evitar el riesgo de que eluda u obstruya la acción de la justicia y para la custodia y defensa del menor expedientado, como marca la Ley del Menor".
En el caso de ser declarada culpable de asesinato, la menor pasará como máximo cinco años en un centro de internamiento y otros tres en régimen de libertad vigilada, según determina el artículo 10.2 de la Ley reguladora de la Responsabilidad Penal de los Menores. El 'crimen de Seseña' ha reabierto, por tanto, el debate sobre la necesidad de endurecer la Ley del Menor y ha vuelto a poner sobre la palestra la insuficiencia de la actual legislación. El asesinato de Cristina ha conmocionado a una localidad conocida por su 'boom' urbanística con Paco 'el Pocero'. Ahora, el pueblo vive entre el temor por sus niños y la tristeza por la muerte de Cristina.
Pocos son los que quieren hablar en la localidad toledana. Ese lunes, durante el entierro de la niña, los llantos y caras de desesperación acompañaban a un pueblo entero que sigue sin entender por qué ha ocurrido eso.

lunes, 8 de diciembre de 2025

El Pequeño Lucas de 4 Años, Golpeado Hasta La Muerte en Garrucha

Son demasiadas veces que venimos proclamando con fuerza la aplicacion de un sistema eficiente e infalible que haga que los menores de edad ,infantes, adolescentes,dejen de estar desamparados y desprotegidos. Este suceso recuerda mucho al sucedido hace tiempo en la localidad oscense de Sabiñánigo cuando Ivan Pardo mato a la sobrina que estaba cuidando,Naiara,la golpeo,la electrocuto,la lanzo contra el suelo en repetidas ocasiones hasta producirle la muerte tras doce horas de sometimiento de torturas. Lucas,un niño de Garrucha (Almería) hallado muerto con muestras evidentes de haber sido golpeado con saña, es la crónica de una muerte anunciada a manos de su madre y la pareja de esta, a quienes el juez de Vera encargado del caso envio a prisión sin fianza. Los dos están investigados por un delito de asesinato y otro de maltrato habitual. Sucedieron los hechos durante comienzos de diciembre del 2025. La autopsia del pequeño desvelaba que había signos de violencia física y sexual en el cuerpo maltrecho del niño, pero todo apuntaba a que no era la primera vez que había sufrido agresiones. Faltaba mucho a clase, cuando lo hacía por lo general iba sólo y en ocasiones, más de las deseadas, acudía al colegio con moretones en el cuerpo, golpes en la cara y hasta brazos en cabestrillo. El abuelo materno de Lucas, Martín, denunciaba a través de su abogado, José Luis Martínez, "el fracaso absoluto" del sistema y de la administración pública que no fue capaz de proteger a su nieto, a pesar de los muchos signos que indicaban que estaba sufriendo violencia en casa.
La tía abuela del menor, una de las primeras en dar la voz de alarma por su desaparición, había acudido a la Guardia Civil con fotos de hematomas visibles en la cara y la sien del niño, pero no había parte de lesiones. Nunca lo llevaron al médico. Y tras hacerse pública la desgarradora noticia de la violenta muerte de Lucas se ha sabido también que sobre la pareja sentimental de su madre, al que la familia de la joven señalan como principal responsable de lo sucedido, pesaba una orden de alejamiento. El 20 de octubre del 2025, la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 1 de Vera, competente en Violencia sobre la Mujer, había dictado una orden de alejamiento del hombre arrestado por la muerte del niño de Garrucha. La orden en cuestión se refería tanto a la madre como al hijo. La realidad es que "Lucas vivía con miedo", comentan sus vecinos. Son muchas las voces entre quienes conocían a los dos detenidos en relación a su muerte, la madre del menor y su pareja sentimental, que no era el padre biológico, que apuntan a que el hombre pegaba al niño con frecuencia y que el pequeño le tenía mucho miedo. En un video que circula por redes sociales se ve como la pareja sentimental de la mujer gritaba y zarandeaba al pequeño y llega, incluso, a lanzarlo contra el suelo mientras el menor se queja del dolor y lloraba desconsoladamente. Luego se acercaba al pequeño para que le diera la mano y el niño, asustado, se cubre instintivamente la cabeza con las manos.
Este triste episodio tiene lugar en la Fuente Virgen de los Dolores, un sitio público donde había, al menos, otras dos personas más: una junto al niño y el compañero sentimental de su madre; y otra, la que grabó el incidente. "Si los vecinos hubiesen denunciado antes y no ahora que ya ha pasado, lo mismo se podía haber evitado. Ahora que lo han asesinado resulta que todos los vecinos lo sabían y nadie hizo nada", claman usuarios de redes sociales al ver la grabación. "Que rabia"!. Y mientras el abuelo de Lucas pedía que "caiga todo el peso de la ley" sobre los responsables de la muerte del niño, su hija Barbara y su actual pareja sentimental declaraban ante la autoridad judicial. Los esfuerzos tanto de los investigadores como del juez instructor del caso, que decreto el secreto sobre las actuaciones que se llevan a cabo para esclarecer las circunstancias en las que se ha producido la muerte del niño, se centran en averiguar qué papel habría desempeñado cada uno de los detenidos en la muerte del pequeño y en los motivos que habrían llevado a los asesinos de Lucas a actuar con tal crueldad. El menor fallecido tenía tan sólo cuatro años y su cuerpecito, brutalmente golpeado y sin vida, apareció el 3 de diciembre del 2025 cerca de la media noche en una playa entre los municipios almerienses de Garrucha y Mojácar, en un antiguo cargadero de mineral.
La madre, una joven de 21 años embarazada de cinco meses en esos momentos, se entregaba en el cuartel de la Guardia Civil esa misma noche y los agentes del Instituto Armado detenían poco después a la pareja de la mujer. Ambos, venezolanos, vivían en el municipio de Vera, cerca del chiringuito en el que trabajaban y no muy lejos del lugar en el que se encontró el cadáver del menor. Si bien la mujer y el niño estaban empadronados en Garrucha, donde también residen otros familiares de la detenida y su hijo. De hecho, fue una de las tías la que alertó en redes sociales sobre la desaparición del niño alrededor de las 19:00 horas de la tarde. Había recibido un mensaje de la madre en el que, al parecer, le informaba de que había dejado al menor, abandonado y malherido, cerca de una caseta en la playa. Aunque no sería hasta pasadas las 22:00 horas de la noche cuando comenzó la búsqueda oficial de Lucas, cuyo cadáver se encontraría alrededor de una hora más tarde. Juan David, pareja sentimental de Bárbara, de 21 años, molió a palos a su hijastro. No era la primera vez porque le había pegado desde el principio, desde que lo conoció. Circula por redes un vídeo grabado por un vecino de Garrucha, Almería, en el que se ve a Juan David cogiendo de una pierna a Lucas, cabeza abajo. Lo tiene en volandas y lo deja caer. Ya en el suelo, lo patea. Después, cuando el pobre se levanta, el niño se agarra de su mano, obediente, para irse caminando. Parece que se aguanta las lágrimas y los lamentos, como sabiendo que cualquier grito o gemido podía provocar mayor violencia y un mayor sufrimiento. Aprendizaje a golpes y palos.
Los investigadores lo tienen claro: Juan David mató al niño, dice la autopsia que lo reventó por dentro. La madre, Bárbara, estaba delante y lo consintió. No hizo nada por protegerle y por evitarlo, por cuidarle y tuvo decenas de oportunidades. Tras el crimen estuvieron pensando qué hacer. Cómo salir impunes de algo que los dos sabían que estaba mal. Tenían que deshacerse del cadáver y lo hicieron. Se lo llevaron a una playa, cerca de Mojácar, y lo dejaron dentro de un búnker de la Guerra Civil. Se sabe porque la Guardia Civil ha encontrado imágenes en la que se ve a los dos, Bárbara y Juan David, con el cadáver en brazos. Por que existe tanta maldad en los humanos?. Sobre las siete y media de la tarde, Bárbara mandó una nota de voz por whatsapp a su pareja sentimental: estaban juntos, pero él quería una coartada. En esa nota de voz se la oye gemir, llorar y excusarse: «Estoy mal de la cabeza. Lucas no reacciona, mi amor. Y yo me siento mal, no sé qué pasó. Él estaba bien, pero se animó a caminar y ya se empezó a poner mal, y yo empecé a caminar como loca pensando a ver qué hacía, mi amor. Y no sé dónde estoy, estoy cegada, mi amor, estoy cegada. Estoy en una alucinación pensando que mi hijo sí está bien. Y yo me quiero morir, perdón, por decirte esto, pero yo me voy a morir, no me imagino la vida sin mi hijo, amor. Yo solo quiero estar con él, amor. Perdón por arruinarte tu vida de esta manera, Juan David. Yo sé que la mejor decisión hubiera sido haberte dejado en paz. Y nada de esto hubiera pasado…». Bárbara llama mi amor a Juan David, su pareja sentimental, mientras el cadáver de su hijo, molido a palos, se enfriaba. Como signo de fingido cariño, dejó un peluche al lado del pequeño Lucas. En la nota de voz alega una enfermedad mental para tratar de reducir sus consecuencias. También asume toda la responsabilidad. Juan David usó ese audio: se lo mandó a sus amigos para que quedase constancia de que la culpa era de Bárbara, no la suya. Ese audio acabó llegando a los abuelos del pequeño Lucas, al Ayuntamiento y a la Guardia Civil. La familia se movilizó pidiendo ayuda para buscar a Lucas y a Bárbara. Finalmente fue el alcalde, junto a la Benemérita, los que encontraron el cuerpo del pequeño Lucas. Los golpes y los restos de sangre se veían a simple vista. La autopsia además desveló algo terrible: agresiones sexuales, penetraciones anales, laceraciones en los genitales. Una semana antes los abuelos del menor fueron al puesto de la Guardia Civil y dijeron que sospechaban de las palizas. Habían estado con Lucas. Le habían visto con una gran herida en la cabeza y moratones. No creyeron a su hija cuando les dijo que se había caído. En el cuartel les invitaron a denunciar, pero tenían miedo y no presentaron denuncia. Se quedó en nada y fue el preludio de una tragedia mascada por la rabia, la ira y el odio.
Por otro lado, mes y medio antes, la justicia dictó una orden de alejamiento contra Juan David respecto de Lucas y Bárbara. Fue el 20 de octubre del 2025. Sabían que lo maltrataban ambos, pero la fiscalía del menor no hizo nada, la misma fiscalía que sí va a todos los juicios de separaciones de adultos cuando tienen hijos menores y piden pensiones de alimentos. Se excusan en los Servicios Sociales, sin su informe, al parecer preceptivo, no pueden instar la retirada de la custodia. Servicios Sociales iba a acudir al piso patera en el que vivía Bárbara con su hijo. La cita era al día siguiente del crimen. Llegaron demasiado tarde. Tras el crimen, el mismo miércoles antes de deshacerse del cadáver, Juan David, compró un billete porque pensaba huir a Madrid al dia siguiente. Los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Almería lo detuvieron antes. A Bárbara y a su asesino les espera la prisión permanente revisable. A las instituciones, la mala conciencia de no haber hecho nada. Se tirarán la pelota al tejado de unos a otros, ya lo están haciendo. Bárbara está embarazada de cinco meses. El padre es Juan David y ninguno merece ser padre, pero biológicamente lo van a ser.

viernes, 5 de diciembre de 2025

Las Muertes de Sharit y Rosmed, Colgadas En La Oscuridad

En el céntrico Parque de la Concordia de Jaen fueron halladas sin vida dos chicas jovenes en la edad de 15 y 16, menores llamadas Sharit y Rosmed,ambas de origen hispanoamericano. Allí en el parque, entre la penumbra, las jóvenes fueron halladas muertas ahorcadas y los cadáveres "estaban dados de la mano". "El árbol era muy alto para que ellas subieran solas ahí", dijo el padre de Rosmed,el hombre que las encontro,en la penumbra, oscuridad, a las 01:30 horas de la noche del dia 30 de noviembre del 2025. Hay varios detalles que sobresalen de la escena del doble crimen, si enumeramos de que las chicas estaban agarradas de la mano, sus telefonos metidos en los bolsillos de la ropa y con unos mensajes en estado de leidos dentro de la mensajeria instantanea de whatsapp cuando segun la hora de fallecimiento de ambas, estas ya estaban muertas.
Quien las cuelga en esas ramas a una altura considerable, en unas sogas de medidas identicas?, quien escribe los mensajes posteriores a su hora de muerte redactados de manera perfecta con tildes,sin faltas de ortografia? porque segun lo extraido,las chicas no solian escribir de esa forma. A Rosmed meses atras le abrieron un protocolo de seguimiento porque estaba sufriendo acoso escolar, aunque estaba llevando una vida feliz, Sharit estaba contenta tambien. Algo raro hay,es la frase que se repetía aquel martes dia 2 de diciembre del 2025 por la mañana como un mantra a las puertas del Instituto de Educacion Secundaria Juan del Bosco de Jaén entre los compañeros y profesores de Sharit, de 16 años, una de las dos jóvenes. "Es que no nos cuadra, era una niña muy alegre, se la veía feliz, el viernes pasado mismo estuvo con sus compañeras peinando a varias señoras", recuerda una profesora del centro, donde Sharit estudiaba un módulo de Estética y Belleza.
El mismo módulo que Rosmed de 15 años, su amiga del alma, empezó en septiembre pasado, pero abandonó al poco tiempo. Ella tenía antecedentes de depresión y varios protocolos abiertos en centros anteriores por autolesiones. "Sharit tenía la necesidad de ayudarla, tenía un gran corazón", decía afligido su padre a las puertas del tanatorio, donde insistía, como en los últimos días, que tuvo que haber "terceras personas", que hay cosas que no cuadran, una teoría que defendían amigos y profesores que guardaron un minuto de silencio por sus compañeras a las puertas del centro y que cuestiona la versión policial. A las 21.41 horas del dia 29 de noviembre del 2025, momentos antes de suicidarse supuestamente, Rosmed le envió un mensaje de WhatsApp a Sharit donde le mostraba su intención de quitarse la vida. "Gracias por cada risa compartida, por cada secreto confiado, por ser mi refugio, mi compañía, mi hermana elegida... despedirme de ti duele más de lo que imaginé...", decía el mensaje.
Para aquella hora, sostienen los familiares, las dos jóvenes ya llevaban juntas un rato, pues habían quedado para dar una vuelta. "¿Por qué se escribieron entonces si estaban juntas?", dice Alexander, que considera una "incongruencia" que su hija, en vez de responder a Rosmed, le enviara minutos después un mensaje a su novio para dejar la relación. Los padres de ambas, de origen colombiano, aseguran que hay algo raro en la forma en la que estaban escritos los mensajes de despedida que enviaron las jóvenes, perfectos, con tildes y todos los signos de puntuación, "cuando las jóvenes no escriben así". "Es que es verdad, Sharit no escribía de esa forma", comentaba una amiga de la joven a las puertas del centro, donde estudian cientos de adolescentes tanto Bachillerato como diferentes módulos. "No me creo que se suicidaran", decía tajante. Ninguno de los amigos y familiares de Sharit vio ningún indicio en los últimos tiempos de que la joven, que "estaba en el momento más feliz de su vida", quisiera quitarse la vida. "¿Qué niña va a quitarse la vida y sale de su casa habiendo hecho la tarea?", se pregunta su madre. Momentos antes de que su amiga Rosmed le enviara el mensaje de despedida, recuerda su familia, Sharit envió uno a su padre transmitiéndole total normalidad: "Papi, hola. Nos hemos comprado unas golosinas y chuches, una botella de agua... Hace frio, pero es soportable. Estamos bien...". "Nunca tuvo problemas de autoestima, ni depresión", afirman en su entorno más cercano. El padre de Sharit, tras dos horas y media de búsqueda fue quien encontró el cadáver de las dos jóvenes en el céntrico Parque de la Concordia. Allí, entre la penumbra, donde no hay vision, las jóvenes fueron halladas muertas ahorcadas y los cadáveres "estaban dados de la mano". "El árbol era muy alto para que ellas subieran solas ahí", decía Alexander.
Dos velas encendidas marcaban el lunes por la noche aquel punto exacto donde fueron encontradas las adolescentes, en uno de los extremos del parque, en el centro de la ciudad, iluminado tenuemente, y por donde los fines de semana no suelen pasar mucha gente. "Yo vivo aquí al lado y si puedo evitar cruzarlo, mejor", comenta un veinteañero que como muchos vecinos acudía al lugar de los hechos entrada la noche para tratar de entender que sucedio. "Creemos que hay terceras personas implicadas, nuestra niña nunca haría algo así", decía Alexander, abatido, a las puertas del tanatorio, tras días sin casi comer ni dormir. Para Alexander, ese mensaje es una de las varias "incongruencias" ya que es un mensaje que su hija "no escribiría, tan largo, con muchas tildes, con todos los signos de puntuación. No es la forma en que ellas se comunicaban". Además, sostiene el padre, en ese momento las dos estarían juntas.
Segunda incongruencia: "en vez de responderle a ella, Sharit le envía un mensaje a su novio diciéndole que terminan la relación. Para nosotros todo esto es un indicio de que hay manipulación, aunque fuera mental, aprecia el padre, que sostiene que "quieren montar el suicidio perfecto, cuando es el homicidio perfecto". Entre los amigos de Sharit nadie daba crédito a lo ocurrido. "El viernes en clase estaba perfectamente; el día antes habíamos estado en una excursión en el Ifeja del centro municipal de congresos y exposiciones", comentaba una alumna del Juan del Bosco que acudió junto a decenas más al tanatorio a dar el último adiós a Sharit. "Yo creo que una lió a la otra, si no Sharit nunca habría hecho eso", verbalizó uno de los chavales en una teoría que más gente sostenía.
Asmed, el padre de Rosmed, negaba en programas televisivos que su hija indujera a nadie a suicidarse e informaba que su hija si había sufrido acoso escolar tiempo antes y nunca había sido capaz de recuperarse.