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viernes, 25 de septiembre de 2026

El Asesinato Encubierto Por Juan Carlos I de Borbón con Sandra Mozarowsky

La famosa frase de Los Borbones son unos ladrones y bribones es de una realidad tan evidente que desde hace siglos se fue forjando y a la generación de Juan Carlos I de Borbón no lo es menos, ya que alrededor de su entorno y su vida, aparecen sucesos de muertes que por pura protección a la Casa Real siempre se les ha atribuido causas para esas muertes como de accidentes. La lista es larga, Alfonso de Borbón es uno de ellos como también lo es el de la joven actriz Sandra Mozarowsky.
Era la madrugada del 24 de agosto de 1977. La jovencísima actriz Sandra Mozarowsky estaba en el balcón del apartamento donde vivía en Madrid, cuando de repente cayó al vacío, desde el cuarto piso. Pasó 22 días en coma antes de morir. Solo tenía 18 años. Una tragedia que golpeó a la sociedad española de la época; la artista era una habitual de las películas del destape y se había hecho bastante famosa entre el público que abandonaba la censura franquista. Oficialmente, estaba sola cuando se accidentó mientras regaba las plantas. Otros afirmaron que se había suicidado. Pero algunas incógnitas sobre lo que realmente ocurrió aquella noche nunca se han resuelto, y su muerte ha estado siempre rodeada de sospechas. Más todavía cuando, pasado un tiempo, cierta prensa aseveró que había sido amiga íntima del rey Juan Carlos, y en los últimos años se ha llegado a publicar también que podía estar embarazada en el momento del siniestro.
De nombre completo Alexandra Elena Mozarowsky Ruiz de Frías, la intérprete era hija de un diplomático ruso que se había casado con una española. Murió joven pero tuvo tiempo de rodar un montón de películas. Veintiuna en total, en la mayoría de las cuales mostraba públicamente sus virtudes a cámara cuando hacía papeles de prostituta o de criada seductora. Nacida en Tánger en 1958 y, con tan solo diez años, debutó en el cine con El otro árbol de Guernica, dirigida por Pedro Lázaga. Arrancaba una carrera que la llevaría a protagonizar más de veinte películas dentro del llamado cine del destape. El mariscal del infierno, El hombre de los hongos, Call-Girl (La vida privada de una señorita bien) o Abortar en Londres fueron algunos de los títulos que la convirtieron en una de las intérpretes más populares de los años 70.
Algunos medios publicaron también que trabajaba en un burdel propiedad de Paco Martínez Soria. Gran amiga de Bárbara Rey, puede ser que fuera ella quien le presentara al entonces rey de España, Juan Carlos I de Borbón, veinte años mayor que ella, encaprichado después de haberla visto en el cine. Los dos habrían mantenido una relación en secreto, sobre la que escribió el periodista Andrew Morton en su libro Ladies of Spain del año 2013. Y aseguró que estaba embarazada de cinco meses cuando perdió la vida.
A esta hipótesis se suma también la escritora Clara Usón en el libro El asesino tímido, que publicó en 2018 y que pone en duda la versión oficial sobre la muerte de Mozarowsky. Las autoridades nunca hicieron público el resultado de la autopsia, pero la novelista sospecha de una muerte extraña e incluso siniestra. Afirma que antes de morir y estando embarazada, la joven artista se había declarado abiertamente antiabortista. Tenía previsto llevar el embarazo a término. Pero aquella fatídica noche de agosto cayó por el balcón y perdió la vida cuando todavía le faltaban unos meses para ser madre.
Clara Usón desmiente a los medios que hablaron de un accidente porque ha investigado el dosier fotográfico policial , “la barandilla le llegaba al codo y las macetas estaban en el suelo. Se publicó que era un cuarto piso, pero en realidad era un segundo. Y nadie riega unas macetas que están en el suelo sacando la cabeza y el brazo por la ventana. Como fuera, cayó a la calle, quedó en coma, inconsciente, desangrándose, y nadie llamó a una ambulancia ni a la policía. Un taxista, que bien sabía lo que tenía que hacer, que era llamar a la policía, porque tenía que haber un atestado, fue el que la llevó al hospital. No hubo ninguna ambulancia. La autopsia no se hizo pública. El padre dijo que bajó pero volvió a subir porque se había dejado las llaves. La madre que se quedó viendo la televisión mientras él iba a buscar a su hija al hospital. Es inverosímil. Mi conclusión es que no estaban en casa”. También afirma que no se podía haber desvanecido por un mareo, porque la barandilla era demasiado alta. Y a los que aseguraron que se había emborrachado antes de suicidarse, Clara Usón les explica que no le encontraron ni una gota de alcohol en sangre.
En el 2020 la vida extramatrimonial del rey Juan Carlos volvió a coger vigor informativo con especial ahínco. Ocurrió después de que la escritora Lucía Etxebarría pusiera el foco en otra de las furtivas aventuras de alcoba del que fuera jefe del Estado durante casi cuatro décadas: la de Sandra Mozarowsky. Una relación que aunque no fue la más controvertida, quizá sí fue la más oscura. Sandra Mozarowsky falleció a la edad de 18 años. Juan Carlos de Borbón tenía entonces 39 años.

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