El Graduado en Criminología es una persona que está capacitada para la prevención del delito, disminuir la criminalidad, estudiar al delincuente, hacer investigaciones y peritajes en determinada área.
Blogoteca en 20minutos.es
sábado, 24 de octubre de 2026
Rüdiger Peter Oyntzen, El Doctor Muerte de Sa Coma, Mallorca
El 3 de septiembre de 1996, el médico alemán Rüdiger Peter Oyntzen, de 40 años, se encontraba en trámites de divorcio de su todavía esposa. El juez le había concedido a ella la guardia y custodia de sus hijos. No obstante, la mujer le permitió en el verano de 1996 a su aún marido que viajara a Mallorca con sus dos hijos, Katharina, de ocho años y Matthias, de seis. Los niños se disponían a pasar un mes de vacaciones en la isla favorita en Alemania pero Oyntzen en cambio, tenía macabras intenciones. Había planificado un doble asesinato atroz de sus hijos para vengarse de su exmujer de la forma más cruel y desalmada posible. Lo que actualmente se denomina violencia vicaria y englobada dentro de la violencia machista.
Este crimen conmocionó Mallorca, ocurrió el día 3 de septiembre de 1996 en unos apartamentos de Sa Coma. Sus hijos Katharina y Mathias, de 8 y 6 años de edad respectivamente, fueron encontrados muertos por una empleada del hotel. Los dos pequeños estaban acostados en sus camas con una rosa en cada mano. Su progenitor les había inyectado la noche anterior un cóctel de medicamentos que había provocado la muerte a los dos hermanos.
Antes de que encontraran los dos cuerpos, el doctor alemán había intentado quitarse la vida, pero al final no quiso o no supo hacerlo. Primero se inyectó la misma sustancia que proporcionó a sus hijos y se metió en la bañera llena de agua esperando a que le hicieran efecto los medicamentos. Quedó adormecido, pero al rato se despertó. Se vistió y se marchó de la habitación donde yacían muertos sus dos hijos. Seguía con su idea de quitarse la vida y se dirigió hacia la costa. Se metió en el agua e intentó morir ahogado, pero tampoco lo consiguió. Horas después cogió un autobús y se dirigió hacia la zona de Formentor. Se asomó varias veces a los acantilados, pero fue incapaz de lanzarse contra las rocas.
Al día siguiente de localizarse los cuerpos de las dos víctimas, Rüdiger Peter Oyntzen fue localizado en Formentor por una patrulla de la policía local de Pollença. El alemán confesó que era a él a quien buscaban y reconoció que había matado a sus hijos.
Antes de trasladarse a Mallorca de vacaciones había preparado la muerte de sus dos hijos. Hacía poco tiempo que había iniciado el proceso de divorcio con su esposa y el juez alemán le había concedido a ella la guarda y custodia de Katharina y Mathias. Oyntzen no lo aceptó y decidió matar a los niños antes de que pudieran vivir con su madre. Por ello viajó de Alemania a Mallorca con varias sustancias y material médico, como agujas, catéteres y vendas.
Dos años después de descubrirse este macabro doble asesinato, el médico alemán fue juzgado por un jurado popular en Palma de Mallorca. El veredicto fue de culpabilidad. No se aceptó ni una sola de las atenuantes que planteó el acusado que se mostró muy arrepentido por lo ocurrido. Alegó que estaba sufriendo una profunda depresión, con lo que explicó sus crímenes. Pero el jurado no le creyó y le condenó por dos asesinatos. La juez le impuso una pena de 34 años de prisión.
El juicio condenó al médico alemán a 34 años de cárcel e ingresó en la penitenciaría de la carretera de Sóller.
En el año 2009 el abogado de Oyntzen pidió oficialmente su traslado a una prisión alemana para que pudiera estar cerca de su familia, en ese caso sus padres. Dos años después, en virtud del acuerdo en materia penitenciaria entre España y Alemania, el ‘doctor muerte' fue trasladado a una prisión de su país.
Ya en el año 2011 y en régimen de tercer grado sólo acudía a dormir. En 2016 su estado empeoró por un cáncer y fue donde allí falleció.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








No hay comentarios:
Publicar un comentario